El Celta volvió a encontrar su talismán en el Valladolid, cerca del descenso (0-2)
El Celta de Vigo sigue teniendo en el estadio José Zorrilla su particular fortín y volvió a ganar (0-2), endosando al Real Valladolid su tercera derrota consecutiva, lo que le hace volver a mirar «de reojo» al descenso. Eran dos equipos masacrados por las lesiones y bajas muy importantes. Las defensas se impusieron claramente a los ataques en un primer tiempo trabado. En la reanudación, el Celta salió «golpeando» por medio de Alexander Mostovoi, quien aprovechó la primera opción clara de su equipo para inaugurar el marcador, con un disparo colocado y pegado al poste izquierdo de Albano Bizzarri. El Valladolid, muy volcado, se tropezaba una y otra vez con un inconmensurable Sergio, central de un Celta mucho más entonado y que supo aprovechar un contragolpe para sentenciar por medio de Jesuli.