| Entrevista | Ex entrenador
José Román Díez Fernández: «No debí seguir esta temporada»
Deja el equipo cerca de la liguilla después de «los últimos resultados» y «una relación de convivencia complicada» con el presidente, que le mostró su confianza hace «tres jornadas»

José Román Díez afirma que tenía el apoyo de los jugadores del equipo
La soledad del entrenador es un tópico utilizado comúnmente. Pero José Román Díez (León, 1967) calzó tacos durante años, 14 en la Cultural y 3 en la Deportiva Ponferradina, para convertir su destitución como entrenador del Promesas Ponferrada en una tragedia. Es hombre de fútbol. Sabe que podía haber cumplido los objetivos. Y calla. -Quedan 15 jornadas, la liguilla de asenso está a tres puntos y usted se va a la calle. -Es un situación propia del fútbol, nada dramático. Los últimos resultados del equipo no han salido todo lo bien que queríamos y ha habido una serie de situaciones internas del club que han favorecido mi destitución. -¿A qué tipo de situaciones internas se refiere? -El presidente no estaba muy de acuerdo con la manera en que llevaba el equipo, y yo, por diferentes motivos, tampoco estaba muy animado. Se había creado un clima de trabajo complicado y difícil y todo contribuyó a que en los últimos meses fuese un poco complicada la convivencia. -¿Qué estropeó la convivencia de anteriores campañas? -Lo principal era la relación entre el presidente y yo, que siempre la habíamos tenido muy clara y falló; porque con los jugadores era la misma de siempre. -¿Se ha sentido apoyado por los jugadores? -Creo que sí. Yo les pedí en una reunión que me dijesen si ellos estaban conmigo o si tenían algún problema. Todo el mundo salió convencido de que no existía ninguno; que su entrenador era yo. Ya les había comentado que no estaba trabajando a gusto. Los jugadores saben muy bien lo que ha ocurrido. -¿Tenía la plantilla que había deseado? -Es la que yo quise. Algunos puestos lo reforzamos en diciembre, pero yo trabajaba con lo deseado. La plantilla era muy parecidas a la anterior. Se intentó sustituir unos por otros con equilibrio. Sí es cierto que a partir de diciembre se dio un salto de calidad importante, pero con la plantilla que iniciamos estuvimos terceros. -Sin embargo, en algunos momento se ha quejado de injerencias en su trabajo. -Más que injerencias es la forma en la que se hacían esos fichajes. Yo nunca le he pedido un jugador al presidente, ni en Regional Aficionados. Siempre han sido situaciones que hemos hablado y acordado, pero este año se han hecho algunas gestiones sin que yo diera toda mi conformidad. -¿Se esperaba la destitución? -No. Cuando he tenido las primeras discrepancias con el presidente, tras el partido contra la Hullera, le puse mi cargo a disposición. Me dijo que siguiera y le manifesté que lo haría, pero hasta final de temporada. -Si no está firmado no sirve de nada. El presidente manda. -Él siempre ha tenido mi cargo en sus manos; igual cuando ascendí de Primera Regional Aficionados, que tras lograr los éxitos de la temporada pasada. Le dije que si necesitaba otro entrenador lo trajera, que se lo pensara y me dijo que no. Ante su insistencia, seguí. -¿Siente que esa decisión fue desacertada? -Si pudiera volver atrás cambiaría el haber seguido. No debí seguir. Sabía que me podía haber ocurrido esto y el tiempo me ha dado la razón. Después de ascender a Tercera, quedar segundo y optar al ascenso yo sabía que todo lo que no fuera eso, no valdría. En aquel momento hubiera salido por la puerta grande y hoy salgo destituido. -¿Dudó porque tuviera una oferta de otro equipo? -Dudé tan sólo por este motivo que acabo de comentar, no porque tuviera ofertas de otros conjuntos. Yo nunca tuve una oferta en firme de la Cultural para dirigir al equipo filial. La única duda era si era buena que siguiera con el equipo. -A partir de entonces, se empañó la relación con Tino. -Hubo un mal entendido que si influyó en que se creyese eso. Pero yo siempre fui muy claro. -¿Cuáles son los motivos que le han dado para su marcha? -Los motivos son deportivos. Quiere dar un rumbo diferente al equipo porque cree que no está rindiendo al nivel que espera y yo respeto su decisión. -Parece que el presidente exigía algo más. -Él presidente quiere lo máximo para el Promesas Ponferrada. Hemos hecho buenos y malos partidos, pero el equipo está situado cerca de la liguilla. Sí es cierto que sin mucha brillantez, aunque el equipo venía de 16 partidos sin perder, lo que no es fácil en cualquier categoría. Él es quien elige. Yo creo que estábamos dando una medida aceptable para la altura de temporada que era. Cuando hay que estar a tope es al final.