«No quiero ni pensar que no estaremos en la liguilla»
El presidente del Promesas está absolutamente obsesionado con la idea de hacer del suyo un equipo grande y por eso no duda a la hora de echar mano del talonario para realizar fichajes que en principio podrían parecer inviables para un equipo de Tercera División. Con esos mimbres, otra cosa distinta al ascenso no vale y cuando se le pregunta qué pasaría si el Promesas no juega la promoción, lo tiene claro «sería un fracaso, pero no nos vamos a pegar un tiro, la verdad es que no quiero ni pensar que no estaremos en la liguilla, eso no pasa por mi cabeza». Curiosamente, mientras se realizaba la entrevista Tino Pérez recibía la llamada de un periodista de Salamanca, interesado en conocer las posibilidades de que el técnico charro Ángel Crego (uno de los mejor colocados para dirigir al Promesas) sea finalmente el elegido. Tino respondía: «¿qué busco?, pues un entrenador que me aguante porque aguantar mi ansiedad es difícil». Estaba bromeando, pero en el fondo, ese pensamiento es fiel reflejo de su estado de ánimo. Tino Pérez posee un carácter especial con el que no todo el mundo congenia. Se ha propuesto culminar una apuesta personal y derribará cuantos obstáculos se interpongan. Los acontecimientos sólo sirven para corroborar tal grado de ambición.