La Deportiva no haría un gol más, ni jugando durante un día entero (1-1)

Los ponferradinos embotellaron al Sanse en su área, pero es que no le marcan ni al arco iris

Publicado por
Ramón Díezponferrada
León

Creado:

Actualizado:

Si la Deportiva no es capaz de ganar el encuentro de ayer ante el San Sebastián de los Reyes, tendrá difícil conseguir los tres puntos en otra jornada. Parece mentira que se puedan desperdiciar tantas ocasiones de gol como las que ayer marraron los de Tomé. Y es que se pudo atisbar un cambio sensible con relación a pasadas actuaciones. Por fin llegaron las ocasiones de peligro, ya que el encuentro estuvo casi siempre controlado por los locales ante un equipo, el Sanse, que se dedicaba a mantener su portería a cero, de forma realmente milagrosa. Sólo cuando los de Tomé se volcaron ya de forma descarada en busca del portal defendido por Leal, en la segunda mitad, pudieron desplegar su fútbol de contragolpe los sanseros y entonces, apareció el juez de línea que cubría su ataque para dejar al cuadro madrileño reducido a su mínima expresión, al señalizar una infinidad de fueras de juego, no todos claros ni mucho menos. Es verdad que en esa fase del partido y después de adelantarse en el marcador, los de Iriondo pudieron haber hecho sangre al rival y bien podrían haber decantado el choque a su favor con algún gol más, pero habría sido ya el colmo de las injusticias, aunque el fútbol no entiende de eso. Los bercianos salieron atacando con claridad, como pocas veces lo han hecho esta temporada. Fruto de esa presión, Javi Peña gozó de la primera oportunidad apenas iniciado el encuentro, pero su remate fue excesivamente cruzado. El andaluz empezaba así una tarde de lo más desafortunada que el público terminó por censurarle duramente cuando fue reemplazado por Davinchi. Antes de concluir el primer tiempo, Gámiz falló otra ocasión clarísima cuando estaba solo en el segundo palo, chutando a las nubes y más tarde Borja sacó una falta en la que el cuero se perdió junto a la escuadra de Leal. Otro que completó una jornada para olvidar fue Brasi. Si durante la mayor parte de la temporada ya estaba dando síntomas de ineficacia goleadora, ayer fue la gota que colmó el vaso. Chutó raso y detuvo Leal. Más tarde realizó una buena maniobra y su disparo envenenado junto al poste lo sacó a córner el cancerbero. Pero su mayor infortunio llegó nada más reanudarse el partido, como sucediera el domingo anterior contra el Burgos y en las mismas circunstancias. Se quedó solo en el área visitante, con el balón perfilado perfectamente hacia su pierna izquierda, que es la buena, pero otra vez remató cruzado y de nuevo, la pelota acabó por perderse fuera de portería junto a la base del poste con el meta Leal ya superado. Empezaban a arreciar las críticas desde la grada. Entre ésta y la siguiente ocasión de Brasi, llegó la primera del Sanse, cuando Torregrosa puso a prueba los reflejos de Rubio con un remate seco y raso. No falló el meta local. Luego siguió el particular calvario de Brasi. Su remate de cabeza salió alto en esta ocasión, para desesperación propia y del respetable. Nada más producirse esta acción, llegó una jugada polémica en el área sansera. Amaya se «cuelga» encima de Javi Peña cuando éste se aprestaba a rematar un centro desde la derecha. Jallas no sólo pitó penalti, si no que además en la continuación de esta acción, los madrileños se plantaron en el área de Rubio y hubo una entrada de Alain sobre Amores, que se iba hacia el córner, que el árbitro entendió como pena máxima. Era el colmo de la desgracia para un equipo que había acorralado a su rival tantos minutos y, sin embargo, en la única llegada del enemigo te señalan un penalti dudoso, por no decir inexistente. El caso es que Espino se encargó de transformar en gol la pena máxima y las cosas se ponían mucho más complicadas, pese a que todavía restaban treinta y cinco minutos de partido. Pese al varapalo que supuso esta controvertida jugada, los de Tomé no le perdieron la cara al compromiso y seguían insistiendo. Borja pone un balón desde la derecha que Javi Peña remata con la testa, pero por encima del larguero, cuando lo más fácil era anotar. El colmo del infortunio Parecía increíble que fuera ganando el Sanse. Pero la siguiente ocasión ya terminó por exasperar los ánimos del respetable. Lanza bota una falta desde la derecha y pone el balón en la cabeza de Brasi, cuando estaba totalmente libre de marca en el segundo palo y, con todo a favor, manda el cuero contra el cuerpo de Leal, quien a duras penas rechaza al córner. En el minuto 80, se pidió otro penalti por agarrón descarado a Davinchi. La única duda era si estaba dentro o fuera del área, pero Jallas no pitó ni falta. Mala conciencia le debió quedar porque en el último minuto decretó un penalti «de coña» sobre el propio Davinchi para desolación de los sanseros. Gámiz firmó el empate desde los once metros. Fue el mal menor.

Cargando contenidos...