El Dépor apea un pie en Milán tras ocho minutospara olvidar (4-1)
Salvo milagro, el Deportivo volverá a quedarse en los cuartos de final de la Champions, tras encajar un contundente 4-1 ante el Milan. Los herculinos se adelantaron en el marcador con un gol de Pandiani, pero incomprensiblemente dejaron escapar el partido y la eliminatoria en apenas ocho minutos. Apostó Irureta por el planteamiento de mayor contención, con Duscher acompañando a Mauro Silva y Sergio por la derecha. De esta forma, el técnico pretendía ganar la batalla en el medio campo y, al mismo tiempo, liberar a Valerón de cualquier obligación defensiva. Con este panorama, el Deportivo se sentía bastante tranquilo, pero lo que no podía esperar es que ya a los 10 minutos fuera por delante en el marcador. En el primer córner de los blanquiazules, Capdevila centró al área y Pandiani remató sólo al fondo de la portería defendida por Dida. En una actitud impropia de un equipo italiano, la zaga local se mostró totalmente pasiva y dejó golpear al delantero uruguayo sin ningún tipo de dificultad. El gol dio paso a unos minutos de fluidez en los herculinos, que tocaban el balón con criterio y llegaban con cierta facilidad a las proximidades del área transalpina. Era la consecuencia lógica de un choque que a la fuerza el Milan tuvo que abrir para buscar la portería contraria. Y en el intercambio de golpes, los de Ancelotti empezaron a mostrar su calidad y Molina vio seriamente amenazada su portería. Los ataques coruñeses eran bastante menos frecuentes, aunque cuando el balón llegaba a los pies de Valerón se intuía el peligro para Dida. No obstante, la insistencia local alejaba cada vez más la pelota del área de influencia del canario y el encuentro fue casi un monólogo del Milan ante un Deportivo incapaz de mantener la pelota. Sin embargo, los italianos no andaban sobrados de inspiración y sus ataques, llenos de constancia, carecían de efectividad. Pero un balón, enviado por Cafú, cayó a los pies de Kaká, que fusiló a Molina y puso el empate en el marcador. Las cosas se pusieron aún peor nada más reanudarse el partido, cuando Shevchenko recogió un balón suelto y lo cruzó ante Molina para poner el 2-1 en el marcador. Las cosas no pintaban nada bien para los blanquiazules, incapaces de dar dos pases seguidos y, sin tiempo para reaccionar, llegó el 3-1. Mauro Silva perdió un balón, que fue a parar a Kaká y el brasileño enganchó un gran disparo desde fuera del área. El resultado ya era malo, pero todavía fue peor dos minutos después. Esta vez el tanto del Milan llegó a balón parado. Pirlo ejecutó brillantemente una falta, salvó la barrera y superó a un Molina que en esta ocasión tampoco estuvo nada afortunado. De repente, y en apenas ocho minutos, un resultado que era excelente para el Deportivo se transformó en un marcador escandaloso en contra.