EL SILBATO
Un trío muy bien acompasado
EN SU SEGUNDO encuentro dirigido esta temporada a la Cultural en casa, el colegiado orensano Rubén Docabo Otero realizó un gran arbitraje como en él es habitual. Llevó la dirección del encuentro sin aspavientos, con mucha tranquilidad y sabiendo dialogar con los jugadores en todo momento, demostrando una personalidad para dirigir partidos impropia de su juventud, pero labrada en sus cuatro años en la categoría. Si mantiene la misma trayectoria de la presente temporada, muy buena, será, sin duda, uno de los árbitros que pitará fase de ascenso a Segunda División, una situación que no es desconocida para el gallego, ya que ya lo ha hecho en otras temporadas. Sin ningún error en el apartado disciplinario, perfecto en todas las amonestaciones, incluida la expulsión de Rubén, y muy escasos en la señalización de las faltas. Sin ser ningún atleta, vuelvo a repetir que no es necesario para dirigir encuentros, estuvo perfectamente situado en el rectángulo de juego, tanto en jugadas a balón parado como con el balón en movimiento. Perfectamente asistido en las bandas por Vázquez y Crespo.