Las caídas asolan a un pelotón lleno de heridas y hematomas
Los corredores tiene auténtico pánico a los continuos percances que sufre la carrera
Los ciclistas pasan al lado del mar, con la playa como fondo testimonial
Las caídas están asolando el pelotón del Tour de Francia hasta convertirse en una plaga que está causando muchos problemas a un buen número de corredores. Son pocos los que se han librado de tener algún percance. Eusebio Unzue, director del equipo Illes Balears, comentaba que «lo único que pido es que nos quedemos como estamos antes de llegar al Macizo Central, que no perdamos tiempo. Aquí no sabes lo que puede pasar ningún día. Más problemas que la orografía es la tensión con la que se va en carrera. Todo el mundo quiere ir delante y encima, las llegadas no ayudan mucho». Un corredor que se ha caído mucho en este Tour es el americano Tyler Hamilton, que tiene un hematoma, la espalda casi sin piel y acusó dolores lumbares. Álvaro Pino, director de la formación suiza, está que trina: «Entre que la llegada ya era complicada y luego la actuación de algunos esprinters, bastantes pocos problemas hubo. Baden Cooke y Robbie McEwen metieron los codos con un pelotón que estaba lanzado». Total, que además de Hamilton, que lleva ya tres caídas en este Tour, Óscar Sevilla tiene una rodilla tocada, Óscar Pereiro, una luxación en el dedo, el alemán Grabsch tiene las piernas magulladas y Nicolás Jalabert, la entrepierna tocada. Manuel Saiz, director del equipo Liberty Seguros, decía que las caídas «en estas etapas siempre se producen. Hay mucha tensión en el pelotón, todo el mundo quiere ir delante, se está rodando rápido. Nosotros tenemos a Vicioso tocado. Heras e Igor González de Galdeano no han tenido problemas serios de momento». Vicioso va lleno de vendas por todos los lados. El aragonés estaba preocupado «por la rodilla, que me molesta bastante. Lo de la cara es muy aparatoso, me tira, pero sin más. Lo de la rodilla es peor». Aitor González lleva protegida una rodilla y un codo: «Más que nada son rasponazos, no tengo ningún golpe serio».