El leonés Mario Pesquera quiere repetir el éxito de hace 20 años
Yebra y la selección masculina pretenden volver a conquistar una medalla como en Los Ángeles 84

El leonés Óscar Yebra disputará sus primeros Juegos Olímpicos
El baloncesto español atraviesa uno de los mejores momentos de su historia como acredita el excepcional estado de forma del equipo masculino y la histórica clasificación para los Juegos del femenino, por primera vez por méritos deportivos, ya que en Barcelona'92 les valió una invitación para terminar quintas. Ambos conjuntos afrontan la cita olímpica después de estabilizar sus resultados en los últimos compromisos europeos -plata en Suecia, los chicos, y bronce en Grecia, las chicas- y apoyar su solidez en un gran juego de conjunto aderezado con genialidades como las de Pau Gasol y Amaya Valdemoro, dos NBA. En el caso de los pupilos de Mario Pesquera, su impresionante trayectoria de preparación -siete triunfos en otros tantos partidos- permite soñar con cotas máximas y recupera el añejo sabor de aquella antológica actuación en Los Angeles (1984), donde sólo Estados Unidos frenó a Epi, Iturriaga, Solozábal, Corbalán y compañía. La motivación e ilusión de una camada de jóvenes valores, liderada por Gasol, pero con amplia experiencia, recupera aquellas mágicas sensaciones. La selección engancha. Ese aire joven y fresco, de juego atractivo, y el extraordinario ambiente hacen soñar, aunque la realidad olímpica es bien distinta porque España tendrá adversarios de indudable valía como Argentina, actual subcampeona del mundo, Serbia y Montenegro, campeones mundiales, o la indomable Estados Unidos. Lituania, Grecia, Italia o China también están en el camino por las medallas. La maestría de Calderón, el talento de Navarro, los centímetros de Dueñas y Reyes, la versatilidad de Garbajosa, el trabajo oscuro de Jiménez y, sobre todo, el genial Gasol, uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia española, catapultan alto a la selección. No obstante, el vaivén de los cruces, los días consecutivos de competición y las condiciones especiales que suponen unos Juegos marcarán las opciones de medalla del conjunto español. Las féminas, con ilusión La clave de la selección femenina es la ilusión y el buen trabajo de Vicente Rodríguez. Las féminas viven un periodo histórico, difícil de repetir, y por tanto deben aprovecharlo en Atenas, donde no existe un objetivo, aunque las aspiraciones son siempre altas. El relevo generacional de Vicente Rodríguez ha dado sus frutos, aunque los pilares seguirán siendo las de siempre, Amaya Valdemoro, Laia Sánchez, Rosi Fernández y Marta Fernández, indiscutibles por su calidad y experiencia. Luego la eterna Betty Cebrián o Marina Ferragut, que ayudarán a abrir las defensas contrarias. La selección comenzará su participación en los Juegos enfrentándose a la República Checa, actual subcampeona de Europa, y posteriormente a China.