«El fuerte ritmo que pusimos nos impidió machacar el partido»
Tomé considera que pudo haber relajación cuando sus hombres se vieron con 2-0 a los doce minutos
Ni ganando en casa claramente podía ver con plena satisfacción el técnico local lo ocurrido ayer en El Toralín. Es normal porque Tomé es un entrenador exigente y sabía que ayer volvió a perderse otra buena oportunidad de tributar a los aficionados una actuación completa con goleada incluida. De todos modos, alabó la puesta en escena de su equipo «tuvimos 25 minutos primorosos que han sido lo mejor de la temporada hasta ahora, lo que pasa es que quizá pusimos un ritmo muy alto al principio y eso nos pudo pasar factura luego, tal vez por el fuerte calor que hacía o por un exceso de confianza viendo cómo iba el marcador, pero lo cierto es que bajamos el rendimiento si bien lo realmente importante es haber conseguido los tres puntos ante un rival que peleó siempre». Resultó decisivo que Brasi le restara emoción al encuentro marcando en la primera acción del segundo tiempo. Pese a que ya no hubo más goles, Tomé también advirtió méritos entre los suyos en ese período «se ha hecho un buen trabajo en el segundo tiempo porque aseguramos la victoria sin agobios y además creamos ocasiones como para haber sentenciado con mayor claridad, la clave de que el Marino siguiera vivo hasta el final residió en que hemos vuelto a estar poco acertados en la definición y eso nos impidió machacar el encuentro». Aunque no suele hablarse del árbitro cuando se gana un partido, la verdad es que el asistente de tribuna impidió dos o tres ocasiones claras de gol señalando fueras de juego inexistentes «ha tenido dos o tres decisiones desacertadas que nos habrían dejado solos contra el portero de ellos, pero han estado mal para los dos». Quirós se queja del árbitro Tomé hacía referencia a ese detalle porque antes había pasado su colega asturiano José Luis Quirós por sala de prensa acusando directamente al trío arbitral «nos habíamos enganchado otra vez al partido después de quince minutos desastrosos de concentración en los que les regalamos dos goles, pero nos desenganchó el línea no señalando fuera de juego en el tercer gol suyo y el árbitro expulsado a David Míner». Explicaba Quirós que la Deportiva había ganado por méritos propios, pero seguía cargando contra los colegiados «lo suyo es de una sinvergüencería increible porque no tienen ningún respeto hacia el esfuerzo que están haciendo los jugadores sobre el terreno de juego». Fue valiente dejando sólo tres hombres atrás al encajar el tercer tanto «no quedaba otra opción, perdiendo tres a uno y jugando con un hombre menos qué podía hacer». Los goleadores también comparecieron. Brasi no le da vueltas a los fallos «a los dos segundos ya no me acuerdo de las ocasiones que tuve, sólo pienso en seguir buscando el gol». El que no falló esta vez fue Rubén Vega «la puso bien Toñín y tuve tiempo de ver dónde la iba a colocar, fácil no es ninguna porque más fácil que parecía de la del otro día ...y sin embargo no acerté».