Pachón se bastó para sacar a relucir las carencias del Athletic (3-1)
Los rojiblancos firmaron su peor partido en la Liga y lo pagaron con una justa derrota
El pulso entre madrileños y bilbaínos se lo llevaron los primeros
Sergio Pachón, con tres goles, guió al Getafe a su segundo triunfo del curso, en el que recuperó la autoestima perdida en anteriores jornadas, ante un Athletic que mostró demasiadas debilidades, sobre todo en defensa, y que casi nunca, salvo en los primeros minutos tras el descanso, inquietó a los locales. El equipo madrileño acudía a la cita sin los lesionados Francisco Gallardo y Vivar Dorado, dos titulares indiscutibles en las primeras cinco jornadas. Pero el conjunto azulón ni siquiera notó su ausencia. No lo hizo porque el protagonismo del primer tiempo recayó en Riki, Pachón, Gabi y Diego Rivas. Sus constantes apariciones le bastaron al conjunto madrileño para desmontar a un Athletic dormido, excesivamente relajado, en el Coliseum Alfonso Pérez. El interior izquierdo, imparable para Iraola en sus acciones ofensivas, y el delantero centro, que recuperó una efectividad olvidada en el inicio liguero getafense, fabricaron el 1-0: el centrocampista recogió, previo fallo del lateral del Athletic, un centro largo del argentino Pernía y sirvió un envío preciso para que marcara Pachón. Sólo había pasado un minuto y medio. A Diego Rivas y Gabi les perteneció el centro del campo sin apenas oposición de los cinco futbolistas que Ernesto Valverde, entrenador del equipo vasco, acumuló en esa zona. El primero fue el encargado de destrozar cualquier intento ofensivo de los visitantes y el segundo distribuyó la pelota con soltura. El Athletic, en cambio, defraudó antes del descanso. Sin Fran Yeste, víctima de una gastroenteritis, el conjunto vasco fue prácticamente nulo en ataque, sin ninguna imaginación para superar el orden azulón y, al mismo tiempo, para crear una mínima sensación de incertidumbre al portero Sergio Sánchez. Sólo Jonan García, el mejor de los rojiblancos dentro de la discreta actuación del bloque bilbaíno en la primera parte, apareció con peligro por el área madrileña, pero su disparo, tras un des ajuste defensivo getafense, acabó en las manos del meta local. Valverde no esperó más para mover el banquillo. Metió a Exteberría en lugar de Jonan García tras el descanso. Y la fórmula le salió perfecta, su equipo cambió la imagen de la primera mitad y comenzó a creer en la victoria. Su reacción, sin embargo, fue fugaz, porque el Getafe se alió con la fortuna, tan esquiva en las anteriores citas, en el segundo gol, en el que un despeje de Aranzubia, tras una cesión corta de Luis Prieto, acabó en la red. Luego vino el tercero.