«Quiero subir a otro ochomil el próximo año»
-Comentabas que el próximo año quieres probarte de verdad subiendo un ocho mil, ¿por cual te has decantado? -Mi mente está ahora mismo en el Nanga Parbat, en Pakistán. (El Nanga Parbat es el ocho mil más occidental y se eleva a 125 kilómetros al norte de Srinigar, la Cachemira, cercana a las montañas del Karakorum. Es un pico mítico que se alza sobre el río Indo que delimita el borde oeste del macizo formando el bastión occidental del Himalaya superior.) -Y cuando anuncia eso en casa, ¿su familia no está tentada, después de lo que pasó, de atarle en una silla o de tirarle por la ventana para que se le pase afán por la montaña? -(Sonríe). No. En casa saben que esa es mi vida y además es también mi trabajo. Por eso no hay ningún problema. -Por cierto, ¿que tal está Edurne Pasaban, la montañera que le acompañó en el K-2 y que también sufrió congelaciones en los pies tras el problemático descenso? -Edurne está bastante bien. Su recuperación marcha por buen camino porque sus congelaciones fueron menos severas que las que sufrí yo y sólo han tenido que amputarle el dedo de un pie. -¿Cuantas cumbres de más de ochomil metros de altura ha conquistado ya? -Tengo 21. Soy la persona que más ochomiles ha subido del mundo.