| Entrevista | Miguel Ángel Estrada |
El equipo leonés tampoco tuvo su día en la cancha y cayó en Lugo «Sólo vi un coche que venía dando vueltas hacia nosotros»
El entrenador del equipo femenino agradece la profesionalidad del conductor: «Reaccionó bien... si no, nos quedamos ahí todos»
El Acis Sufi tampoco había tenido su mejor día en la cancha horas antes del accidente y permitió al Yaya María Breogán sumar su primer triunfo de la temporada. El conjunto leonés salió como adormilado y a los dos minutos y medio ya perdía por un 8-0 que fue el claro reflejo de lo que pasaría a partir de ese momento. Las de Miguel Ángel Estrada no se encontraban cómodas en la pista y ataque tras ataque se estrellaban contra la defensa zonal del Yaya María Breogán, que se limitaba a posicionarse bien en defensa para salir con rapidez al contraataque. El Acis Sufi intentó devolverle la moneda al Yaya María con una zona 2-3. Y, aunque por momentos la disposición defensiva surtió efecto y la diferencia con respecto al equipo de Lugo se fue estabilizando, no tenían la fórmula para acercarse en el marcador. Hendry tiraba del ataque, pero la falta de compañía en esas labores impedía concretar la remontada, ya que el tiro exterior del Acis-Sufi estuvo ayer totalmente desaparecido, lo que llevó a sumar sólo 26 puntos en 25 minutos, apenas con una media de uno. Estrada fue testigo de primera fila del accidente, porque era la que ocupaba en el autocar. Al llegar a León, el técnico y el resto de la plantilla exhibían la preocupación y los nervios pasados. -¿Cómo ocurrió el siniestro? -Yo sólo vi como un coche que circulaba en sentido Galicia salía disparado desde el otro carril y venía dando vueltas hacia nosotros. Por suerte se estrelló en la parte derecha y con contra el cristal antes de irse al arcén... Menos mal que el conductor reaccionó bien... si no, nos quedamos ahí todos. -La peor parada es Arminda... -Ella iba sentada delante y se quedó apresada entre los hierros. Azael y yo la sacamos como pudimos hacia el pasillo del autocar y ahí la atendieron los sanitarios, que tuvieron muchos problemas para sacarla en la camilla porque no giraba dentro del vehículo. Estuvimos hora y media en la carretera hasta que llegó otro autocar desde que nos traído a León. Lo único bueno, si lo hay, es que los coches estaban lejos de nosotros y no tuvimos que presenciar toda la operación de rescate. -¿Cómo está el resto de la plantilla? -Nadie tuvo ningún daño además de Arminda. Ni cortes ni rasguños, sólo un susto tremendo... y la gente estaba muy jodida porque la preocupación por Arminda era total. Llamamos al coche en el que venían el presidente Agustín Moreno y los directivos Fernando Gómez y Luis Viejo, porque ellos venían detrás ya que se habían quedado a comer en Lugo. Se fueron inmediatamente hacia el Hospital del Bierzo para estar también con ella, además de Azael, que viajaba con nosotros.