León renace tras un mal arranque para seguir escalando en la tabla
El equipo de Jareño suma su quinto triunfo consecutivo gracias a un excelente último cuarto

Barnes pelea entre una nube de jugadores del Huelva para enviar el balón hacia Dani García
Sigue la racha. Baloncesto León consiguió ayer su quinto triunfo consecutivo y continúa su escalada en la clasificación. Ya es quinto. El equipo de Ángel Jareño se impuso al Ciudad de Huelva, que se presentaba ante su afición con el aval de haber ganado sus dos últimos encuentros y de no haber caído nunca en casa en esta temporada. La victoria leonesa se cimentó en el último cuarto, en el que sin perder un ápice de su solvencia defensiva -sólo concedió 15 puntos-, se soltó en ataque -anotó 27 puntos- y se llevó el partido con claridad. Los dos equipos saltaron a la cancha con mucho respeto, como si les preocupara más el potencial del contrario que el suyo propio. Eso hizo que los primeros minutos fueran un cúmulo de desaciertos por ambas partes: balones perdidos, fallos en contrataques sencillos... En esos compases iniciales ninguno lograba asentarse en el juego ni, por supuesto, marcharse en el marcador. El desacierto general acabó cuando Jeffers tomó la iniciativa y decidió liderar el juego de León. El alero estadounidense se dio cuenta de que el encargado de su marca era el joven Alberto Corbacho, un prometedor jugador que, sin embargo, no etá todavía completamente desarrollado en el aspecto físico y es mucho menos fuerte. Otra cosa que propiciaba la ventaja leonesa era la ausencia en el Ciudad de Huelva de sus dos pivots titulares. El entrenador Quim Costa optó por no dar entrada en su quinteto inicial ni a Ugonna Onyekwe ni a Alexis Montas, que durante toda la semana han arrastrado problemas físicos. Costa, quizás forzado por la necesidad, confió en Jeff Newton, un pivot con el que cuenta poco el catalán y que corre serio peligro de ser cortado. Sorprendentemente, Newton respondió cuando parecía que podía comenzar el despeque leonés. Varias acciones suyas en el poste bajo mantuvieron cerca al quinteto andaluz. Aun así, tras el 8-12, viendo Costa de la fluidez con que estaba empezando a actuar el León recurrió a Onyekwe y Montas. Con ellos en juego, el Ciudad le dio la vuelta al electrónico (14-12) tras un triple del nigeriano. En el segundo acto, los dos entrenadores cambiaron de director de juego. Jareño sacó a Pedro Rivero, y Costa además de a Sergio Sánchez, reservó también a Juan Carlos Liñán. Los cambios no le sentaron bien al Huelva, que encontraba muchas dificultades para atacar la defensa en zona de su rival. Pero León no estaba entonado en ataque, por lo que se mantuvo la igualdad en el tanteado, con alternativas en el mando y ventajas cortas, hasta que el Huelva apostó por la línea de tres y con cuatro triples consecutivos y entonces tomó más la iniciativa, ya que Jareño tuvo que olvidarse de la zona. Se llegó al descanso con los mismos dos puntos de ventaja para el Ciudad de Huelva que al acabar el primer cuarto (36-34) y en el tercer periodo se mantuvo la igualdad. Y Jareño en el parón antes del periodo definitivo planteó a sus jugadores que había llegado el momento decisivo y la plantilla supo leer el mensaje y llevarlo a la pista. León salió muy centrado a la pista y rompió el partido con un parcial de 0-11 en los primeros seis minutos (53-64). El partido había variado radicalmente y el conjunto de Jareño se adueño de la cancha y aunque tuvo que sufrir algo al final supo tener la cabeza fría para llevar un triunfo realmente importante. Y eso que León erró en exceso en los tiros libres en las últimas jugadas, aunque un triple de Larragán solvento una situación que amenazaba con complicarse.