El Sevilla pierde gas y da aire al nuevo Mallorca de Héctor Cúper (1-1)
Los isleños, sin complejos, arrancan un valioso empate en el Ramón Sánchez Pizjuán
Adrover vuela por encima del brasileño del Sevilla, Renato
El Sevilla, que llegaba a este partido tras perder por 3-0 en Zaragoza en la anterior jornada, pinchó por primera vez en la temporada como local y pierde gas en la Liga, mientras el nuevo Mallorca del argentino Héctor Cúper se revitaliza en el Sánchez Pizjuán en su intento de superar la crisis en la que está inmerso. Se presentó el conjunto balear en el estadio sevillista con renovados bríos gracias a la llegada al banquillo en su segunda etapa del técnico argentino, pero también con la imperiosa necesidad de sumar para escapar lo antes posible del fondo de la clasificación. A priori el objetivo era complicado porque el equipo de Joaquín Caparrós se había mostrado intratable en su campo, aunque los de Cúper salieron al terreno sin complejos y con buenas intenciones cuando tuvieron el balón en su poder. El Sevilla, por su parte, pareció mas relajado que de costumbre y no atosigó al rival como suele hacerlo desde los inicios de los choques, pero sí dio la sensación de que en alguna jugada aislada podía desequilibrar al buen ordenado Mallorca, como sucedió a los trece minutos con un cabezazo de Julio Baptista, en el que el balón se fue fuera, o a los 39 con otro del propio brasileño que no acabó en gol al despejar un defensor visitante bajo palos. Poco mas hizo la formación andaluza en la primera mitad, ya que las bandas estuvieron muy bien tapadas y llegó poco juego a Baptista y a Aranda. Caparrós sacó al terreno desde el inicio de la segunda parte a Antonio López y al uruguayo Darío Silva en lugar de Jesús Navas y Javi Casquero, respectivamente, para buscar más agresividad arriaba. El Sevilla fue otro equipo, con mas intensidad y posesión del balón, mientras que el Mallorca cedió terreno. Con esa disposición de ambos equipos, fue el local el que logró su propósito a los 72 minutos, tras una gran jugada de toda la delantera que culminó por bajo Antonio López. La reacción mallorquina fue rápida, porque a los siete minutos el argentino Pereyra, de cabeza con la colaboración involuntaria de Baptista, se la puso imposible al meta Esteban.