León repite idéntico guión quince días después para volver a sumar
El equipo otorgó al Ourense, como hizo con el Algeciras, una leve renta que le hizo sufrir
Baloncesto León sumó su novena victoria en diez partidos, pero sufriendo mucho en la cancha en un partido que siguió el guión de hace quince días contra el Algeciras. Tres cuartos con ventaja leve al rival hasta que León supo encontrar cómo frenarlo, aunque anoche también hubo un coste físico del Ourense que llegó muy tocado al final. León arrancó en tromba y se puso 6-0 y poco más. El Ourense se rehizo y se puso arriba con un parcial de 0-10 y ya nadie de los locales se sintió cómodo en la cancha. Fue un partido de esos que la veteranía permite a León no perder la cabeza, porque los árbitros tampoco facilitaron las cosas porque sin dañar a nadie metieron en exceso la pata y así es difícil estar en una cancha. El equipo de Jareño volvía a estar incómodo en la cancha y el rival aprovechaba para consolidar una renta, que nunca pasó de los cinco puntos pero que tampoco permitía una remontada de León. El equipo logró incontables empates pero le faltaba ponerse arriba y estaba claro que cuando llegase esa circunstancia el partido se decantaría para los locales. Pero eso tardó casi treinta interminables minutos en llegar. El Ourense supo frenar el ataque del equipo local y con Bustamante cargando con toda la responsabilidad -por la baja por lesión del «buque insignia» gallego Juanjo Bernabe- fue capaz de llevar la iniciativa mientras León se aproximaba a tirones para no conseguir dar nunca la vuelta al marcador. Pero de nuevo las cosas cambiaron cuando León acertó con su defensa. Y esta vez tuvo mucha culpa del frenazo en seco al equipo gallego el canterano Méndez, que acabó con Sony Vázquez, el cerebro del Ourense sobre la pista, lo que generó un tercer cuarto en el León empezaba a ver la luz. Al equipo no le faltaba confianza en sus posilibidades y sufría mucho en la pista, especialmente por la agresiva defensa del rival. Sólo los retirados fallos en los tiros libres aplazaron lo que era inevitable, que León remontaría el partido. Cuando Jareño supo dar en la línea de flotación del rival llegó la primera y definitiva ventaja para León. El equipo se puso arriba con un 58-56 el Ourense ya no fue capaz ni siquiera de alcanzar un empate. Fueron once minutos en los que a León ya le salían las cosas y la ventaja fue a más y a más para ponerse catorce arriba a falta de cinco minutos. El Ourense peleó hasta el final, pero se vio perdedor y así las cosas dejan de salir. Y cuando sonaba el «Paquito» de la Peña El Tambor, los árbitros decidieron que no quería irse sin una buena pitada -y la lograron aunque ganaron los de casa de quince- con una técnica a un jugador local tras un mate curiosamente también local. Sólo quedaba tiempo para los homenajes y en este caso le tocó a Rocchia, que jugó 20 segundos, un premio aunque un poco escaso para un jugador que en la EBA está brillando de forma especial en esta temporada. Y dejó buenas sensaciones con un asistencia a Higgins en un primer contraataque y con otro frenado en seco con una falta. Tuvo dos tiros libres en su mano, pero el aro los escupió y a la grada le dolió especialmente porque la conexión con el joven era total. El miércoles, León juega de nuevo en casa, con Plasencia (19.30 h.)