Zidane dio el triunfo al Madrid en un partido dominado por el Racing
El equipo cántabro lo hizo todo para ganar pero acabó encajando una inmerecida derrota
Sorprendió García Remón con una alineación en la que a la anunciada ausencia de Ronaldo, que se quedó en Madrid por una contractura, añadió las de Roberto Carlos y Beckham, sentados en el banquillo para que formaran en el equipo titular Raúl Bravo y el canterano Javi García. Con estos mimbres y bajo la dirección de Guti, en el arranque de partido al Real Madrid le costaba salir con el balón controlado ante un Racing que presionaba arriba y que fue el primero en crear peligro en una internada de Javi Guerrero, que cortó Samuel dentro del área, en una acción por la que se pidió penalti por derribo con el brazo. El Real Madrid no llegaba al área del israelí Dudu Aouate y se veía claramente superado por un Racing que probó fortuna en sendos disparos con peligro de Regueiro y Benayoun. Los cántabros dominaban y los blancos jugaban sin apenas aportación de hombres como Figo, Zidane o Raúl. La mayor ambición y concentración del Racing dio su fruto en un saque de falta de Javi Guerrero al segundo palo, donde Oriol superó a la defensa en el salto habilitando a Benayoun para que marcara de cabeza, todo ello ante la pasividad de los centrales del Madrid. No le duró mucho la alegría al equipo de Lucas Alcaraz, ya que diez minutos después el Real Madrid empataba en un saque de esquina botado por Zidane, que remató en semifallo Helguera, pero Owen demostró su olfato de gol saltando por encima de un defensa para marcar de cabeza con un remate flojo. Tras el descanso, que no aprovechó García Remón para reestructurar un equipo que no estaba jugando como tal, el Racing dio un nuevo zarpazo, con una entrada por banda izquierda de Benayoun, quien centró en horizontal hacia el punto de penalti, donde Javi Guerrero remató a placer a las mallas. Pero se repitió el guión y de nuevo empató el Real Madrid diez minutos después de encajar un gol. Ahora la igualada llegó con una jugada iniciada por Figo en banda derecha, cuyo pase al segundo palo fue cabeceado por Samuel, apareciendo Raúl, inédito en la primera parte y más participativo en la segunda, quien sólo tuvo que empujar el balón a las mallas. A falta de un cuarto de hora Casillas salvó a su equipo de encajar el tercer gol al lucirse con una gran estirada para despejar un disparo desde 30 metros de Nafti, que se colaba por la escuadra. Pero al final, Zidane, en el tiempo añadido, desniveló la contienda marcando de cabeza un gol que dio una inmerecida victoria al Real Madrid.