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Las claves del éxito africano
Junto a factores genéticos y ambientales, su dominio también se debe a un proceso riguroso de entrenamiento deportivo
Con frecuencia se reflexiona sobre el por qué los atletas africanos negros, especialmente keniatas y etíopes, obtienen tantos éxitos en las carreras de resistencia, en un abanico muy versátil que oscila desde los 1.500 hasta el maratón. Considerando la raza como un conjunto de individuos caracterizados por una similitud estadística a nivel de distribución de rasgos hereditarios, no se puede hablar de un modelo exclusivo de raza africana, ya que existen diferencias genéticas muy marcadas según la etnia, modo de vida e influencias ambientales sufridas durante millones de años, aunque si pueden establecerse ciertas similitudes . principio, no existe una razón exclusiva que justifique sus excelentes rendimientos con relación a la raza blanca, sino diversos motivos interrelacionados, todos entre si, tanto por las influencias ambientales como de origen propiamente genéticos, combinados con un proceso riguroso de entrenamiento deportivo. Entre ellos, destacan: 1 Condiciones ambientales: Kenia y Etiopía forman parte de la altiplanicie africana. Los entrenamientos en altitud favorecen que el organismo, al soportar una presión parcial de oxígeno más baja que a nivel del mar, estimule la producción de hematíes o glóbulos rojos, lo que contribuye a aumentar el transporte del oxígeno a la musculatura, con las ventajas que ello provoca en las carreras de resistencia. 2 Actividad enzimática: Los corredores africanos poseen una mayor actividad de sus enzimas oxidativas en las fibras musculares que los atletas blancos, lo que favorece, entre algunas otras cuestiones, la extracción de energía de los hidratos de carbono y ácidos grasos, aspecto muy determinante en el rendimiento de las pruebas de resistencia. 3 Retraso del cansancio: Una de las causas que impiden mantener una intensidad de esfuerzo relevante durante mucho tiempo es la aparición del ácido láctico en la sangre. Este producto de desecho es responsable de la fatiga muscular, por lo que se limita el rendimiento. Los atletas negros tardan más tiempo en acumularlo o presentan menores niveles que los blancos ante una determinada intensidad, por lo que pueden mantener más tiempo un ritmo alto de carrera. 4 Aspectos anatómicos: Aunque la talla media es algo menor, la proporción de la longitud de las piernas en relación a la estatura total es mayor en los atletas africanos. Ello favorece el aumento de la zancada, que es un parámetro, junto a la frecuencia, que determina la velocidad media de carrera. Las mujeres africanas poseen, además, unas caderas más estrechas que las blancas, y en especial que las latinas, lo que facilita la proyección de la impulsión de la pierna hacia adelante. 5 Cargas relativas: El hecho de disponer de un tronco algo más corto implica que el peso que tienen que soportar las piernas durante la carrera es bastante menor. Esto favorece, junto a un menor peso corporal, que el máximo consumo de oxígeno sea mayor, por lo que pueden rendir con bastante más eficacia. Además, tienen menor proporción de grasa. 6 Intervención tendinosa: El recorrido del tendón de Aquiles, con todo lo que favorece al apoyo del pie y a la impulsión, es mayor en los atletas africanos. El pasado histórico de muchas tribus que tenían necesidad de subirse regularmente a los árboles ha contribuido a optimizar su funcionalidad. 7 Rutinas diarias: Un porcentaje muy importante de la población africana reside en aldeas. Los niños, en la mayoría de las ocasiones deben cubrir trayectos largos hasta el colegio, lo que origina una formación deportiva o entrenamiento natural. 8 Cultura de cooperación: Es frecuente ver a los atletas africanos adoptar una táctica de equipo durante la disputa de las carreras. Desde una concepción antropológica esta colaboración se vincula al sentido muy arraigado de tribu que exige una alianza entre sus miembros para las tareas de caza o defensa y que proyectan también sobre el escenario deportivo, intentando proteger al atleta que más posibilidades ofrece, a priori, para el triunfo.