España cumple ante San Marino con lo mínimo exigido y sin brillo (5-0)
Joaquín, decisivo en tres de los cinco goles, fue el mejor de un equipo que se vino a menos
Raúl es agarrado por Bacciocchi para que no llegue al balón en presencia del portero Gasperoni
España, aunque sin brillo, cumplió con el mínimo exigido en Almería, para igualar el 5-0 que Serbia le endosó a la débil San Marino, y continuar así su difícil camino hacia el Mundial. Aunque San Marino no fue rival para España y muchos aficionados esperaban muchos más goles, el equipo de Aragonés sólo pudo firmar una manita, porque si en el primer tiempo faltó pegada, en el segundo, la selección empeoró su juego y se conformó. En un duelo insulso y gris, el mejor de España fue Joaquín, que dio un recital en la banda derecha y resultó decisivo en tres goles, dos de ellos en un primer tiempo en el que también destacó la dirección del debutante De la Peña. España solamente dio un gol cada cuarto de hora en la primera parte, porque no sólo fue más complicado de lo previsto ante el cerrojo de San Marino, sino porque no hubo puntería local y también jugaron los postes. Desde el primer minuto, cuando disparó Raúl, tocó el portero y pegó en el palo, y hasta el 1-0, nada menos que siete remates tuvo la selección, pero no entró ninguno. El portero de San Marino, el mejor de su equipo, y los balones a las nubes de los españoles, provocaron que se retrasase la inauguración del marcador. Después, hubo más efectividad, pero también más aburrimiento, sólo roto por los regates y las entradas por banda de Joaquín y la clase de De la Peña cuando puso ese último pase que sirvió para que Torres lograse un segundo gran gol, pese a fallar demasiado en el disparo. La definición sigue siendo la asignatura pendiente del Niño, que ante San Marino tiró más de un disparo a las nubes. Aragonés retiró a Raúl y Luque en el descanso, y como prometió, dio entrada a Guti y también hizo debutar a Villa, pero España se lo tomó con más tranquilidad y las oportunidades de gol fueron más esporádicas por lo que los goles se resistieron.