Manolo no falla a su cita con las medallas y se hace con el bronce

El equipo español es noveno en el medallero tras las dos platas y los dos terceros puestos

Publicado por
Fernando Miñana - madrid
León

Creado:

Actualizado:

La segunda jornada del Europeo arrojó cuatro medallas para el atletismo español: plata para Ruth Beitia (altura) y David Canal (400) y bronce para Manolo Martínez (peso) y Reyes Estévez (3.000), que descubrió la dureza de su reto, aunque este domingo buscará otro trofeo en los 1.500. Ruth Beitia ya está en la élite. Sus marcas así lo anunciaban. Ha saltado dos metros en pista cubierta y al aire libre. Pero le faltaba la confirmación, un podio en uno de los grandes campeonatos. Cuando Beitia tiró por tercera vez el listón sobre 2,01 era campeona, pero su rival, que había hecho un nulo en la altura anterior (1,99), logró un salto válido más con el que arrebató a la cántabra la medalla de oro. La segunda medalla de plata fue para David Canal, que se hizo atleta por azar. El ruso Forshev no acató la ley del 400 y trató de pasar a su rival sacándolo de la pista. Durante la penúltima mantuvieron un intenso forcejeo. Ahí perdió el título. Porque Canal aguantó las embestidas. Canal tenía claro cuál había sido el fallo. Y no es que la plata sea mala recompensa, pero la diferencia, dentro del ranking europeo, entre él y el irlandés era de medio segundo, de ahí ese poso de decepción que dejó la final en el catalán, quien seguro transformará sus sensaciones dentro de un mes, cuando le enseñe la medalla a su hija recién nacida. Irlanda se cruzó en el camino de España. Si Gillick derrotó a Canal, Alistair Cragg, con la ayuda de su escudero Mark Carroll, asfixió a Reyes Estévez. El catalán, que en este Europeo persigue subir el podio en dos disciplinas, llegó muy justito a la final de los 3.000. Una carrera táctica le hubiera servido para irse directo a por el oro, pero Cragg, el hombre que venció al invencible Kenenisa Bekele en Boston, sabía que las reservas de Reyes no iban a dar para mucho. Su paisano Carroll hizo el trabajo sucio, que en estas carreras equivale a tirar hasta que ya no aguantas más. El elevado ritmo aniquiló a Reyes Estévez, que tradujo a los no entendidos la exigencia de la marca de Alistair Cragg. «Correr en 7.46 en Madrid equivale a hacerlo en 7.40 nivel del mar». Manolo no defraudó La cosecha de medallas la completó Manolo Martínez, que puso en pie el Palacio de los Deportes. El lanzador es ya un tipo muy conocido y querido en España y eso lo ha podido paladear en Madrid, donde los casi 10.000 espectadores se volcaron en jalearle. El leonés descubrió de inmediato que no iba a ser un concurso sencillo. El danés Joachim Olsen, el gran favorito, un clásico, prácticamente disuadió a sus rivales con un primer lanzamiento de 21,19. Casi descartado el oro, quedaba la plata, pero entonces irrumpió el holandés Rutger Smith, la revelación, el segundo finalista más joven, que se fue hasta 20,79. El gran Manolo no podía defraudar a sus seguidores y en el cuarto intento tiró 20,51, que le valió el bronce. España, novena La selección de Rusia tomó el mando del medallero de los Campeonatos de Europa al conseguir, en la segunda jornada, cuatro oros y tres bronces. Los representantes rusos aprovecharon sus principales bazas para apuntarse cuatro victorias, mientras que Irlanda, gracias a Alistair Cragg (3.000) y David Gillick (400), se situó segunda con otros tantos triunfos por delante de Gran Bretaña, que se tiene que conformar por ahora con el primer puesto de Gardener en los 60 metros. España estrenó el medallero con dos platas (Canal en 400 y Beitia en altura) y dos bronces (Estévez en 3.000 y Martínez en peso).

Cargando contenidos...