El Club Leonés dijo adiós a la Liga sin poder luchar por el ascenso
Los refuerzos asturianos no dieron el rendimiento que la entidad esperaba de ellos al ficharles
El Club de Pelota Leonés se despide de este Campeonato de España de Clubes de una forma no demasiado ortodoxa. Sabíamos que el club leonés no se jugaba nada en esta última jornada pero, sin embargo, se espeaba más de los pelotaris leoneses. Ricardo-Amilivia y Alberto-Goyo pasaron de puntillas por el frontón del pueblo riojano de Arnedo, donde el pasado fin de semana se disputaron los partidos. Una vez sumados los puntos positivos y descontadas las derrotas habidas en las distintas fases de esta última jornada, el Club de Pelota Leonés se mantiene en el tercer puesto de la tabla, empatado a puntos con el Jaime Oñate que ocupa el cuarto lugar debido a que los leoneses vencieron en tres de los cuatro partidos disputados entre ambos. A continuación Club Pradillos del pueblo segoviano de Vallelado. Cierra la clasificación, con el agravante del descenso directo a tecera categoría, el Covadonga de Gijón. D'Elhuyar y Plentzia P or encima de los leoneses, y ya en puestos para jugar la liguilla de ascenso a Primera, los clubes D'Elhuyar y Plentzia que se enfrentarán a los dos primeros del Grupo B. Esta fase previa y finales se jugarán los días 2 y 3 de abril en el frontón municipal de Ávila que solicitó en su momento, previo pago de los correspondientes aranceles, ser la sede de este evento pelotozal. Poco hay que contar de los partidos disputados el pasado fin de semana por el equipo leonés en el complejo polideportivo de Arnedo, que cuenta con un frontón largo, uno corto, además de un trinkete. Del encuentro de paleta que defendieron los leoneses Ricardo y Amilivia no se obtuvo el resultado final que todos esperábamos. La pareja riojana Barrero-Jalón no permitió ninguna fisura en el juego realizado. Muy centrados y motivados, por tener al alcance de la mano su posible ascenso a Primera, fueron como un fortín inexpugnable para los leoneses. Si a eso, ya importante, añadimos que Ricardo tuvo ese día tontorrón y anodino, sin colocación y poco daño con el empale, apaga y vámonos. Amilivia, que se dejó influenciar por el juego de su compañero, tampoco estuvo fino. Barrero-Jalón se marcharon de nueve tantos en el meridiano del partido y mantuvieron esa diferencia hasta la conclusión del mismo, ganando a los leoneses por 35-24. Visto y no visto El encuentro de pala corta fue visto y no visto. Transcurrían diez minutos escasos desde su comienzo, cuando nuestro zaguero Goyo, que venía tocado de unas molestias en su pierna izquierda en la jornada anterior, se rompió en mil pedazos. Después fue como si todo se hubiera terminado. Dolor, lágrimas de rabia e impotencia. Imposible continuar. El Club de Pelota Leonés entregaba el testigo y perdía sin haber competido. El reglamento indica lo que procede hacer en estos casos. 40 tantos a favor de unos y... 7 en el casillero de los otros. Que son los que habían hecho Alberto y Goyo antes de lesionarse este último. Ahora que todo ha terminado y hay un largo periodo de tiempo para exámenes de conciencia, convendría analizar punto por punto qué procede hacer para la próxima campaña. Tendrá que empezar a funcionar el banquillo y dar opciones en cada jornada al pelotari más preparado, correoso y dispuesto a defender los interese de su club, para que mejore la competitividad.