De quince puntos arriba en Mahón a un equipo al que le temblaron las piernas
El play off arrancó con un León que tenía 15 puntos de entrada en Mahón en el primer partido. Ese día percibió la importancia de la ausencia de Higgins y las secuelas de un Jeffers debilitado, y acabó jugandósela a la ruleta rusa con los tiros libres tras perder varias opciones para matar el partido. Y 48 horas después se unió al parte de bajas Larragán en un partido en el que León fue a menos y acabó muerto en la pista durante muchos minutos. Las cosas estaban bastante mal y en el tercer partido llegó la esperanza con la victoria lograda ante un Menorca que llegó sobrado al parqué del Palacio de Deportes. Ayer León no supo afrontar el partido y salió a jugar con el corazón. Fue un grave error y lo pagó caro, ya que las cosas se complicaron mucho con la lesión de Jeffers que dejó a Stewart campar a sus anchas y con la salida de Dani García. Y en materia arbitral las cosas no han ayudado. Quizás haya pasado factura el que alguien intentó jugar bazas erroneamente con declaraciones fuera de tono. Y eso siempre se paga.