Dos ex jugadores, Pedraza y Moya, tienen el controlen el organigramade los madrileños
El fútbol está cambiando y las estructuras tradicionales empiezan a quebrarse en muchos equipos del fútbol español. El Alcalá es uno de esos casos en los que los directivos al uso pierden protagonismo en beneficio de ex jugadores, metidos incluso a intermediarios que manejan dinero de empresarios que suelen permanecer al margen. A ello se unen sus conocimientos técnicos, que les convierten en dirigentes totales de clubes de clase media como podría ser el caso de los complutenses. En Alcalá se han establecido dos ex jugadores del Atlético de Madrid, Pedraza y Gabi Moya, éste último también futbolista en su momento del club alcalaíno. Manolo Alfaro, natural de Alcalá y ex jugador del Hércules, también está vinculado al proyecto. Por eso el hecho de que el pasado lunes se presentara en la Ciudad del Fútbol de las Rozas Jorge Carretero como presidente de la entidad rojilla no deja de ser una mera anécdota. Es un hombre de paja porque los que mandan de verdad gustan de permanecer en un segundo plano. Fue clarificador el hecho de que Carretero no supiera si su equipo había jugado alguna vez con la Ponferradina cuando era entrevistado en Madrid.