El Promesas tendrá que remontar si quiere continuar en la brecha (1-0)
El Ciempozuelos cobra ventaja en la primera eliminatoria con un solitario gol de Iván Polo
El Ciempozuelos toma ventaja en la eliminatoria merced a su mínimo, aunque justo triunfo frente al Promesas Ponferrada. Iván Polo logró el único tanto del encuentro con un cabezazo inapelable tras un saque de esquina botado por Juan Padilla, que poco después marraba una pena máxima, desviada por Manu, y que fue expulsado en el segundo tiempo. Con uno más, los bercianos acorralaron a los madrileños y gozaron de buenas ocasiones de gol que no culminaron Villafañe y Carlos Alonso. Ciempozuelos y Promesas Ponferrada rivalizaron en una primera mitad poco pródiga en ocasiones. Desde los inicios, fue patente el respeto que se mostraban ambos rivales en todas sus líneas. Unos y otros prefirieron estudiarse poco a poco y dejaron que el crono avanzase. El primer susto para la zaga visitante, sin embargo, llegó pronto. En el minuto 3, el delantero José Mari desaprovechaba una gran ocasión de adelantar a los suyos tras una internada por la banda izquierda. El equipo de Manuel Tomé se fue asentando sobre el terreno de juego y trató de acercarse a la portería madrileña. El primer remate correspondió a Carlos Alonso antes de cumplirse el minuto diez, pero su disparo salió desviado. Los bercianos se mantenían firmes en defensa y fiaban su suerte ofensiva a rápidos contragolpes que partían desde la zona medular. El único fallo que cometió la zaga visitante significó, a la postre, el solitario gol con el que finalizó el choque. Un córner desde la banda derecha fue bien rematado a la red por el espigado central Iván Polo, desatando la euforia entre los aficionados arlequinados. Sin tiempo para reponerse, llegó el segundo susto para los blanquillos, que ayer formaron con camiseta roja y calzón negro por coincidencia de colores. Una mano de Álaez dentro del área fue rigurosamente sancionada con penalti por el colegiado Burillo Naranjo. El veterano Juan Padilla fue el encargado de ejecutar la pena máxima, pero su flojo disparo, a media altura y a la izquierda del portero, fue rechazado por Manu. La última intentona del primer tiempo fue para el Promesas, en un libre directo del también veterano Luis Cembranos que detuvo Yuste sin complicaciones. Dominio del Promesas El segundo acto fue muy diferente. Sencillamente, porque las cosas cambiaron a favor de los leoneses debido a la expulsión, por protestar, del local Juan Padilla. El Ciempo se replegó en torno a su área y los de Tomé tomaron el mando, mentalizados de que sus posibilidades de empatar eran mayores. El Promesas se lanzó, con cierta cautela pero con convicción, sobre la meta de Yuste. En su afán por conseguir la igualada, Alberto, que se había incorporado al juego poco antes, se internó por la banda izquierda aunque su chut se estrelló en el lateral de la red. Ministro también estuvo cerca, en un cabezazo que se marchó alto en el minuto 72. Los visitantes creían en sus posibilidades pero se encontraron con un rival compacto que supo aguantar su ventaja y que también trató de decantar la eliminatoria de su lado en algún contragolpe. En el 77 y el 78, Villafañe dispuso de sendas oportunidades de gol, la más clara de ellas la segunda, cuando intentó sorprender con una vaselina al adelantado meta arlequinado. El balón no encontró puerta y salió ligeramente alto. Como colofón a esta serie de acciones, Carlos Alonso remataba de cabeza a las manos del cancerbero madrileño. La solución a esta eliminatoria entre dos dignos aspirantes al ascenso tendrá lugar el próximo sábado en Ponferrada. Por lo visto ayer, el Promesas tiene muchas opciones, ya que se mostró como un bloque homogéneo y que cree en sus posibilidades en su segundo asalto a la categoría de bronce del fútbol español. Sin embargo, no debe confiarse, porque enfrente se encontrará a un Ciempozuelos que logró su objetivo de marcar y no encajar ningún tanto en este primer encuentro, y que en la liga regular ha sabido exhibir su fortaleza como equipo visitante.