El Toralín acogió la última sesión de entrenamiento de la campaña
La plantilla se reencontró en la mañana de ayer para entrenar. Fue la última sesión preparatoria. Un partidillo de dos tiempos de media hora cada uno fue el trabajo dispuesto para el último día. Un partidillo distendido en el que lógicamente no había la misma tensión que otras semanas. Tras el mismo, los jugadores recogían todos los enseres propios que desde el mes de agosto han tenido en el vestuario. Botas, ropa y hasta alguna camiseta firmada por el resto. También todos se retiraban con una foto del equipo con el autógrafo de casa uno. Como curiosidad; la portería del fondo norte sigue como gafe, al menos de este final de temporada. Cuatro postes evitaron otros tantos goles de los jugadores que atacaban la misma. Después de lo ocurrido el pasado domingo, habrá que pensar en cambiarla por una nueva para evitar futuros disgustos.