«El sexto fue muy especial pero el séptimo era un desafío personal»
El estadounidense Lance Armstrong, desde ayer retirado del ciclismo después de aumentar un peldaño más su leyenda con el séptimo Tour consecutivo, piensa ya en otro tipo de vida alejado de la bicicleta, pero antes, desde el podio, lanzó la proclama de «Viva el Tour forever» y señaló a Basso como «el futuro». «Estar aquí, en este podio, es un sueño. Ha sido difícil llegar hasta aquí con rivales como Basso, el futuro del Tour, y Jan Ullrich. Este resultado no lo hubiera conseguido sin el mejor equipo, con toda la gente que le rodea, no sólo los corredores», señaló un emocionado Armstrong. El americano señaló que siente «pena por todos aquellos cínicos y escépticos del ciclismo». «El sexto Tour fue especial, muy particular, nunca lo podré olvidar. Era un récord histórico que me ponía por delante de las grandes leyendas de la carrera. Este año, claro que es importante, pero el séptimo era cuestión de un desafío personal y un compromiso con el patrocinador», dijo.