Laporta cree que su lucha contra los violentos sirvió para no cerrar el Camp Nou
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, calificó ayer de «justa» la polémica decisión del Comité de Competición de no cerrar el Camp Nou por los incidentes de público en el gran clásico de noviembre del 2002, y consideró que este fallo supone un reconocimiento implícito a la lucha de su directiva contra los hinchas violentos. El máximo dirigente barcelonista, quien se encuentra en Macao con la expedición azulgrana, reconoció también que la sentencia evidenciaba el acierto de su junta directiva al devolver el caso a la justicia deportiva, después de que el club lo hubiese llevado con anterioridad a los tribunales ordinarios. Laporta comprendió el malestar que la sentencia puede generar en otros clubes que vieron sus campos cerrado por sucesos menos graves, pero espera que esa sensación de agravio se supere rápidamente y no genere animadversión hacia su equipo. Para tratar de contribuir a que no se establezcan comparaciones con otros casos, Laporta insistió en recordar la lucha contra los aficionados violentos que ha mantenido desde su acceso al cargo.