El Celta deja un buen sabor de boca ante el Málaga en su retorno a la élite
El regreso del Celta de Vigo a la máxima competición del fútbol español se saldó con la primera victoria de la temporada ante el Málaga, en un partido en el que los celestes dejaron un buen sabor de boca. La victoria celeste se cimentó en los primeros compases del choque gracias al gol de Gustavo López en el minuto diez, en un fuerte disparo desde fuera del área tras un saque de falta sacado en corto por Canobbio. Nada más reanudarse el partido, en el minuto cuarenta y seis, llegó el segundo gol del Celta, obra del delantero y ex jugador del Málaga Fernando Baiano, quien a pase de Nuñéz cruzó el esférico desde la banda derecha lejos del alcance de Arnau. El Celta controló e impuso su ritmo de juego a un partido que nuca dejó que se le fuera de las manos. Ni siquiera las jugadas a balón parado, una de las debilidades celestes y punto fuerte del Málaga, sirvieron de nada a los andaluces frente a una defensa celeste, cuestionada en la pretemporada, pero que hoy se mostró en todo momento segura y concentrada. Ceder metros Sólo con el 2-0 replegó el conjunto vigués sus filas concediendo más metros al rival y propiciando que éste llegara con más peligro, como en un disparo de Salva en el minuto 69 que Pinto atrapó sin mayores problemas. El reestreno del Celta en Primera vio un once con cuatro caras nuevas respecto de la pasada temporada y un nuevo sistema de juego, el 4-2-3-1 que parecen enviar directamente el 4-1-4-1, santo y seña del año pasado, al baúl de los recuerdos. Un cambio de sistema que fue efectivo, y vistoso, como demostraron los aplausos con los que despidió el público de Balaídos.