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Iban Mayo, el camino sin retorno

Tras abandonar la Vuelta con molestias en la espalda, tendrá que replantearse su futuro

El corredor vasco del Euskaltel, Iban Mayo, tras dejar esta edición de la Vuelta

Publicado por
Benito Urraburu - cuenca
León

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Iban Mayo abandonó la Vuelta a España en la quinta etapa de la carrera, con lo que completa una temporada para olvidar. Las molestias en la espalda, que son verdad, es la razón principal de esa marcha, aunque en Iban Mayo lo que está en juego es su futuro. Uno de los corredores con más porvenir del ciclismo mundial hace una temporada es ahora mismo una sombra de sí mismo. Mayo no sólo está mal físicamente. Está hundido moralmente, metido en un pozo, en una rueda de la que le va a costar salir. Verle deambular por el Tour, por la Vuelta, ha resultado muy triste sobre todo para quienes sabemos que Mayo no es un producto artificial. Vamos a dejarlo claro desde el principio: Mayo no ha sido, no puede ser un corredor Guadiana, de los que aparecen y desaparecen. Era muy bueno de juvenil, era muy bueno de aficionado, donde estuvo dirigido por Sabino Angoitia, un director que lanzó a muchos chavales al profesionalismo sin hipotecar sus carreras. Mayo fue uno de ellos. Iban Mayo sigue teniendo un futuro muy importante. Lo que uno ya no tiene claro es que ese futuro pase por Euskaltel. Nadie lo va a decir, pero ni Iban confía en sus dirigentes deportivos, ni estos confiaron en él cuando llegó al equipo. Generosamente pagado por Euskaltel, Iban nunca ha sido querido por mucha gente de su formación. Hay heridas que nunca se terminan de cerrar y esta es una de ellas. La comunicación entre Iban Mayo, Julián Gorospe y Miguel Madariaga ha sido nula. La historia, esa ciencia a que se le dan patadas constantemente, no miente. Pasó a Euskaltel por la presión de tres medios informativos vascos. Viniendo de una Semana Aragonesa, que ganó, mientras se corría la Vuelta a España, Sabino Angoitia llamó a muchas puertas con Mayo sentado a su lado en un coche. Y no se le abrió ninguna hasta muchos días después. Haría bien Iban Mayo en sentarse a reflexionar, mirar hacia atrás y saber qué es lo que quiere hacer con su futuro. Una enfermedad, una caída, un error táctico son circunstancias que van unidas al ciclismo, a la vida, pero Iban Mayo sabe que está en un camino sin retorno, de difícil solución. Además de hablar con él mismo haría bien en hacerlo con quienes siempre han estado a su lado a cambio de nada. Con un carácter especial, difícil en algunos momentos, Iban es un reto para un director que tenga confianza en él, que le mime, algo difícil en el mundo profesional, que le arrope y luego que le sepa sacar lo mejor. Ha tomado muchas decisiones, que no debía de tomar, equivocadas.

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