El viento y el mal juego se alíancontra el Puente Castro (0-2)
Los leoneses suman ante un rival directo su tercera derrota seguida
Álvaro controla el balón ante la atenta mirada del defensa coruñés
La historia escribe que no se puede luchar contra los elementos y el que lo intenta alguna vez suele acabar dándose cuenta de ello. En la mañana de ayer el Puente Castro lo intentó y, como era de esperar, sucumbió ante el empuje de Eolo. El fuerte viento fue protagonista del choque en el margen del Torio y actuó como el jugador número doce del equipo gallego del Montañeros. Pero no sólo el viento tuvo la culpa de la derrota sino el buen trabajo de los visitantes todo el encuentro, a pesar de jugar muchos minutos con inferioridad, unido al pobre juego de los locales y a un poco de mala suerte de cara a puerta. Con esta explosiva ecuación los arlequinados sumaron su tercera derrota consecutiva ante un rival que, a priori, era inferior por lo que mostraba la clasificación. Los leoneses comenzaron el partido muy concentrados, presionando con fuerza arriba y con ganas de solucionar el choque por la vía rápida. Pero los que lo hicieron fueron los coruñeses con un pase envenenado con el viento desde la divisoria que Piru se comió tras el bote. Pudo empatar Álvaro a los pocos minutos pero el balón se fue alto. A partir de aquí el Montañeros se hizo dueño del partido no permitiendo la salida clara del balón. Además seguían creando ocasiones, con falta a la escuadra incluida, para el segundo mientras el Puente sólo inquietaba en acciones aisladas. En la reanudación más de lo mismo. El Puente, agobiado y sin ideas, trataba de empatar sobre todo a balón parado. Los gallegos no mostraban fisuras en su ordenado juego y esperaban su oportunidad. Ésta llegó en una contra. Iago intenta centrar, con tanta fortuna que su mal envío pilló despistado al portero y se coló dentro. Los arlequinados se desquiciaron y su juego se volvió más abrupto a pesar de jugar con uno más desde el minuto 65. Además sus escasos remates peligrosos chocaban con el seguro meta. El Montañeros aún pudo marcar otro, pero el remate de Liños se estrelló en el larguero tras regatear a tres defensores en el área en la mejor jugada del partido.