La Deportiva toma aire a costa del Palencia cuando más lo precisaba (2-1)
Ribera y Pavone pusieron el choque de cara pero Lago recortó distancia y se acabó sufriendo «No podemos ir por los campos regalando goles al equipo contrario»
La Sociedad Deportiva Ponferradina logró ayer tres puntos de oro que sirven de bálsamo a una situación clasificatoria que se estaba convirtiendo casi en angustiosa. El de ayer ante el Palencia era uno de esos partidos en los que no importa ni cómo, ni quién, ni cuándo consiga los goles. Simplemente lo único importante era conseguir la victoria y eso se logró ante un rival que dio alguna facilidad en defensa y que cuenta con buenos efectivos arriba. Por fortuna para los de Pichi Lucas, ayer no demostraron el potencial que atesoran ya que a algunos como Capi apenas se les pudo ver en acción. Por contra, en el bando local aparecieron dos jugadores que no estaban teniendo suerte hasta la fecha. El destino y las bajas dejaron la responsabilidad ofensiva en manos de Diego Ribera y Gonzalo Pavone, que respondieron a Pichi Lucas con dos goles cuyo valor, dadas las circunstancias, es infinito. Hicieron dos tantos de bella factura que parecían sinónimo de triunfo cómodo, algo que sólo había ocurrido una vez esta temporada gracias a la goleada sobre el Portugalete. Pero está visto que esta temporada no hay tregua para un equipo que vive permanentemente en el agobio. Cuando faltaban diez minutos para la conclusión, el Palencia recortó las diferencias merced a un penalti muy discutible de Úriz sobre Juanjo. David Lago transformó la pena máxima y sus compañeros se fueron arriba buscando desesperadamente el empate. Por fortuna no llegó y los bercianos se hicieron con tres puntos que de momento no sirven para mucho en el aspecto clasificatorio. La historia del partido pudo ser otra muy distinta de no ser por la tenacidad de un bravo jugador como Juan Fuentes que sacó, no uno si no dos balones sobre la misma línea de gol. En la primera parte, los morados metieron un balón sobre la frontal que permitió a David Lago ganar la espalda de los centrales. El ex sportinguista también salvó a Rubio con un toque sutil y el cuero buscaba la red cuando apareció el gallego de Ordes para conjurar el peligro. Pero apenas reiniciado el partido, Rubio se confía pensando que un balón sin peligro se iría por la línea de fondo. De manera inverosímil apareció Nacho Calvillo para tocar hacia el portal desierto. Cuando se mascaba la «tragedia» otra vez Fuentes salvó los muebles. Y todo esto todavía con el empate inicial en el marcador. Pero estas cosas tiene el fútbol. El Palencia había acariciado el gol en un par de ocasiones y, sin embargo, marcó la Deportiva. Un balón perdido en la parte derecha del área enemiga es capturado por Pavone. El argentino logra un centro de mérito que encuentra el remate de Diego Ribera. El valenciano hizo un alarde de gesto técnico con un giro de tobillo fantástico que despistó a Dani Roiz. Y la misma acción que Fuentes había protagonizado dos veces se trasladó ahora a la otra portería. Pavone salva con la testa la salida del meta visitante y la pelota se iba hacia las redes cuando Illana, providencial, salva sobre la misma raya. Por fortuna, el ariete sudamericano encontró recompensa justo a la salida del córner, cabeceando a la red el segundo de los locales. Lo celebró con ganas porque este año le cuesta Dios y ayuda marcar. Agobios de última hora El público se las prometía felices, pero ni con dos goles de renta hay paz en El Toralín. A falta de diez minutos Aibar se va por la derecha y cede a Juanjo ya en el interior del área. El delantero cae al suelo tras recibir la entrada de Úriz y el colegiado decreta penalti. David Lago bate a Rubio y eso es la antesala de unos minutos de zozobra para la grada que ha visto dos veces esta temporada como Oviedo y Amurrio remontaban sendos partidos en este campo. Por fortuna no hubo lugar a un segundo gol visitante y los de Lucas toman oxígeno con tres puntos que deben ratificar el domingo en Luanco ante un Marino que ayer cayó en Zamora.