El León renace ante los cachorros (1-0)
La Cultural vuelve a conocer la victoria un mes después tras derrotar al filia l del Athletic con un gol de Rubén Suárez Sarriugarte: «El gol les dio poso»
Nada mejor para la Cultural que una victoria sobre uno de los equipos más poderosos del grupo, con el fin de coger aire de cara a comenzar la escalada en la tabla clasificatoria. El cuadro leonés inició el encuentro con el mismo once con el que agradó en el Carlos Tartiere hacía ocho días. El esquema de Álvarez Tomé se basó en un planteamiento de principio netamente ofensivo. El triunfo se presumía fundamental para los intereses culturalistas. La necesidad de sumar fortaleció la concentración en los leoneses, con el propósito de resolver el partido cuanto antes. Álvarez Tomé expuso un esquema eminentemente ofensivo, para acabar cuanto antes con las especulaciones de un marcador que no fuera favorable para sus intereses, aunque abogó por dar solidez a la retaguardia. Muy pronto, los culturalistas se pusieron en franquicia en el marcador, merced al gol conseguido por Rubén Suárez, después de que su paisano Pablo Díaz esbozara de lo mejor que se vio durante toda la tarde en el estadio. Una acción de genio por la banda izquierda, acabó en la bota diestra del máximo goleador del conjunto leonés, que hizo el cuarto de su cuenta particular durante esta temporada. El gol de los culturalistas asentó el juego del bloque leonés. Los integrantes del centro del campo se acoplaron como nunca, con la tarea muy bien aprendida cada uno de ellos. Soto y Burgueña atajaron cada una de las penetraciones por el centro de la escuadra bilbaína, mientras que Roberto Landáburu y Pablo Díaz trataron de abrir el juego local por bandas para otorgar máximo protagonismo de cara al gol tanto de Rubén Suárez como de Paulino. Pablo Díaz volvió a ser el mejor de cuantos saltaron al rectángulo de juego. De sus botas partió el mayor peligro culturalista en ataque. Verticalidad y toque efectivo de la mano, para llegar a las inmediaciones de la portería de Alcalde. Paulino, arriba, resultó de nuevo fundamental para que los vizcaínos estuvieran más pendientes de sus evoluciones que de otras de sus compañeros. El trabajo del manchego sobre la defensa visitante resultó encomiable, para desgastar a un bloque físicamente inexpugnable. La Cultural, más centrada que nunca, realizó el juego más brillante que se ha visto en lo que va de temporada en el Amilivia. Muy poco fútbol directo y sí una evolución del balón por cada una de las líneas que conforman los planteamientos tácticos. El bloque dio sensación de solidez como nunca antes había sucedido. La inclusión de Jonathan en la defensa ha sido sinónimo de seguridad. El hecho de que José Ángel haya sido el sacrificado no ha sido más que mera coincidencia, no porque su rendimiento haya sido inferior al de resto de sus compañeros de la cobertura, sino porque el de Talavera se caracteriza por un carácter menos contundente que el resto en cuanto a su estilo de juego. Si por algo se distingue Álvarez Tomé es por no ser un ingenuo en el mundo del fútbol. Sabe, por conocimientos y experiencia, que en este grupo todo equipo que quiera aspirar a disputar eliminatoria de ascenso, debe hacerse fuerte en defensa. Sobre esa base, lo demás, resultados, viene por añadidura. Si después, llegas tres o cuatro veces con peligro a la portería contraria y metes una, tienes medio camino andado. Con Jonathan, la Cultural acabará antes de Navidad muy cerca de los cuatro primeros. Álvarez Tomé lo sabe. El tiempo y las jornadas ejercerán como mejores jueces hacia los que castigan antes de escuchar las declaraciones (planteamientos) de un técnico que hizo fuerte no hace muchos meses a una Deportiva a base de consolidarse desde los cimientos defensivos. Esa ha sido la gran diferencia de la Deportiva de hace una temporada a la actual. Y esa está comenzando a ser la clave de la recuperación culturalista. Jonathan, un futbolista de primer nivel (no ha jugado más de treinta partidos como titular en Primera División por casualidad) ha provocado el arranque de un equipo a la deriva hasta su llegada. Quedan otros puntos por ajustar. Casquero, nadie discute su capacidad de brega, podría ser el siguiente en descansar para amurallar la portería de un Aulestia sensacional. Por delante, un mediocentro ofensivo dará salida al balón con criterio. Lo demás, salvo un recambio con instinto para dar los descansos justos a Paulino arriba, está cubierto. La Cultural será otra a la que comenzó el campeonato. La primera piedra, ante el Athletic B.