Nalbandián se proclama granmaestro frente a Federer
El argentino remontó dos sets a un suizo que pagó su inactividad
David Nalbandián alza el trofeo que le acredita como gran maestro
Todos los esquemas rotos en el Masters. El suizo partía como favorito en la final frente al argentino Nalbandián y fue el sudamericano quien se llevó el gato al agua. La lucha entre ambos se prolongó 4 horas y 34 minutos, en el transcurso de cuyo tiempo fue posible observar el bajón físico del helvético, que acabó pagando las consecuencias de su peor puesta a punto. Nalbandián se coronó gran maestro con plenos merecimientos. Su victoria se produjo por 6-7 (4), 6-7 (11), 6-2, 6-1 y 7-6 (3). Como recompensa a su considerable esfuerzo, el nuevo campeón aparecerá hoy en el sexto puesto de la clasificación mundial. Lo curioso es que Nalbandián acudió a la cita de Shanghai una vez que Roddick anunció su retirada. El argentino, que en el primer partido perdió en tres sets con Federer, fue creciéndose a medida que pasaban las jornadas para cerrar el evento en lo más alto del podio. Es el segundo jugador argentino que consigue ganar el Masters. En el año 1974 lo logró Guillermo Vilas. La clave del tropiezo de Federer en esta final radicó en la diferencia de condición física. El suizo se agotó tras los dos primeros sets resueltos en sendos desempates. A partir de ese momento acusó el gasto de energías y permitió que su adversario cobrara velocidad y firmeza. Nalbandién se anotó rápidamente la tercera y cuarta mangas y en la quinta consiguió escaparse en el marcador hasta un prometedor 4-0. Fue entonces cuando despertó Federer de sus problemas (calambres en las piernas) para entregarse en la búsqueda de la igualada en el marcador. Acertó a establecer la igualada a cuatro, pero además en el undécimo se colocó con 6-5 y saque a favor. Tenía todo a su favor para poder alcanzar su tercer título. Sin embargo, al de Basilea le flaquearon las fuerzas y sus errores le llevaron a disputar otro desempate, el decisivo, en el que a él se le torcieron las ideas, mientras Nalbandián acomodaba su tenis a las exigencias del momento. La verdad es que Nalbandián se ha convertido en la bestia negra de Federer. Han jugado diez veces, con seis triunfos del sudaméricano. David no contuvo su alegría y abrazó a su madre.