El rigor puede con la testiculina La defensa local acabó con el poderío anotador del rival
León encarga billete para la Copa al pasar por encima de Los Barrios sin contemplaciones
Baloncesto León tiene billete y medio para la Copa del Príncipe, y lo logró anoche al superar sin ningún tipo de contemplación a una banda en la que hay mucho solista desafinado. Lo de la anarquía, lo de hay «que echarle cojones», la testiculina... funciona sólo a veces. Y ayer cayó cruz para un equipo -por llamarle de algún modo- que se vio desarbolado totalmente porque en Baloncesto León escocía lo ocurrido en Inca y ayer se puso manos a la obra desde el primer momento y ofreció toda una lección de rigor. Incluso cuando soplaron vientos contrarios en forma de lesión de Barnes y de problemas con el arbitraje, el equipo leonés supo apretar los dientes para no ofrecer ni un sólo atisbo de esperanza a un rival en el que por millones en la plantilla no queda, pero hace falta algo más. ¡Que buen vasallo si hubiera buen señor, que decían los clásicos!... El primer cuarto arrancó con un interesante duelo en la pintura, en el que Higgins y Barnes se tenían que emplear a fondo para frenar a Guillén -MVP nacional varias semanas que ayer se fue con un menos dos en valoración- y a Walls. León reboteaba, taponaba y corría para avanzar rápidamente en el marcador, mientras el rival sumaba siete puntos en otros tantos minutos (17-5). Los Barrios había parado ya el partido y había intentado reajustar su defensa, pero adelante se estrellaba contra un León muy serio, trabajando especialmente las ayudas para que nadie anotase fácil. En el ecuador del cuarto parecía que las cosas se complicaban. Lamont Barnes sufrió un duro golpe en un ojo y ya no pudo volver a la pista hasta la mitad del segundo cuarto. Y empezaron una serie de decisiones arbitrales muy cuestionadas por la grada que amenazaban con la hegemonía plena que había mantenido León desde el inicio. Se acumularon los problemas La tendencia continuó en el segundo cuarto pero a León no se le fue la cabeza y luchó contra viento y marea hasta los minutos finales del segundo cuarto en los que, con doble base en pista, aplicó a Los Barrios un parcial de 18-2 que terminó por romper el partido. Al descanso la valoración acumulada por ambos equipos clarificaba las cosas (62 a 1) y también el marcador (44-21). Aranzana había recurrido a la cantera y Tomás Ramón dispuso de casi dos minutos, algo que se repitió al final con Javi Vaca, y que fue muy aplaudido por la grada. En el tercer cuarto León siguió muy firme atrás y prueba de ello es que Los Barrios sólo sumó tres puntos en siete minutos -con un robo en líneas de pase que corrió Lane y con un tiro libre-. Eso generó nuevas máximas aunque cuando Los Barrios parecía más roto empezó el recurso a la casa y la testiculina, lo que al menos le permitió maquillar su paupérrimo tanteador de 24 puntos en 17 minutos. Chagoyen y Urreizti tiraban del carro, y en el último cuarto lo haría Julio González, pero León seguía implacable su andadura. Rocchia estuvo casi ocho minutos en la pista y se ganó a la grada con un rebote ofensivo que zanjó en canasta. El último cuarto permitió a León divertirse plenamente en la cancha. Los Barrios peleó buscando en la garra lo que no le había dado la dirección del banquillo. Y León dejaba pasar los minutos aunque sin dejar que la renta bajase de la treintena. Julio González pasó en ese periodo cuatro veces por la línea de tiros libres. Dos entraron llorando y dos fuera. Al ver el «6» de Barnes alguno se pregunta si esa camiseta no estará maldita...