SIN AFANES POLÉMICOS
Necesidad de ganar
SE DESPLAZA la Cultural a Palencia con la necesidad perentoria de ganar. Un partido en el que el ganar o no ganar tiene tintes vitales para iniciar la escalada que aleja al equipo de los lugares de cola. Con nuevos refuerzos o sin ellos, por más que el Palencia haya hecho la «machada» de ganar en Salamanca. La situación, bordeando el abismo de la cola, requiere una rápida rectificación y Palencia puede marcar el punto de inflexión en la curva descendente. Porque los palentinos demuestran ser más fuertes lejos de su campo que en él. Ahí están los resultados para demostrarlo. Nueva confrontación entre equipos limítrofes, nuevo derbi aunque menor en intensidad que el reciente ante la Ponferradina. Yo diría que el Palencia ocupa el tercer lugar en cuanto a lo que un derbi representa en sí. Pero por encima de considerandos lo que de verdad da una importancia a este partido, es que en él la necesidad para la Cultural se hace virtud; los tres puntos en juego, más los tres que restan para disputar ante el Zamora -¡caramba, otro derbi!- son indispensables para salir del pozo actual e iniciar una recuperación, vertical hacia arriba, en la tabla que sirve como palanca para situar al equipo en posición para subir hacia los puestos de premio, tan deseados, tan programados, tan situados como objetivo, como requieren el nombre y el presupuesto que el Club maneja. Puede que a los jugadores les «ate» la presión cuando juegan en el Amilivia; y afirmo ésto porque de la Cultural que jugó el pasado domingo a la que lo hizo en Sarón frente al Racing hay, o hubo, una distancia muy notable. Allí sólo faltó el gol, aquí faltó casi todo y el casi -excepción confirmadora de la regla- hay que adjudicarlo, por sus méritos, al meta Aulestia -por cierto, también destacado en Sarón-. Bien está que los responsables de la Cultural vayan pensando en un nuevo proyecto -y van...- pero primero hay que salir del pozo para llegar a hacerlo posible en la temporada venidera, habida cuenta que el objetivo señalado para ésta ha pasado a ser un sueño, aunque por más que al decir del clásico, «los sueños, sueños son» hay veces que se convierten en realidad... Vencer en Palencia; tres días después de ganar al Zamora en el Amilivia... Dos victorias que podían marcar la línea de partida para escalar posiciones, dar satisfacciones a la afición y cimentar, cuando menos, sobre base sólida, ese nuevo proyecto anunciado. La afición (ejemplo de fidelidad siguiendo la estela del Club, haciendo feliz evidencia el «nunca caminarás solo» de la tenida como mejor del mundo, la afición del Liverpool), bien se lo merece.