FÚTBOL SALA
Las Rozas Boadilla condena al Obras Ram a la condición de comparsa

Fer, a la derecha, intenta frenar el avance de un jugador madrileño
El Obras y Estructuras Ram cayó justamente derrotado ante un Las Rozas-Boadilla que quiere regresar a la máxima categoría del fútbol nacional por la vía rápida. Los leoneses aguantaron hasta que Davichín se encargó de abrir la buena defensa visitante con su prodigiosa pierna izquierda. Tras el descanso, el Ram se fue al ataque pero se vio desbordado por la máquina colectiva de los madrileños, que ayer rayó a gran altura. Roberto Garrido sabía que la de ayer era una de las salidas más complicadas de toda la temporada. El rival es uno de los más claros aspirantes al ascenso y mantiene la base de la plantilla que el año anterior militaba en la División de Honor, algo que se nota en su juego vistoso y veloz. La táctica era defender en los nueve metros, con todos los jugadores muy cerca de Luchy y esperar la oportunidad para sorprender a los naranjas en algún contragolpe. La primera función la cumplieron los visitantes a la perfección durante los primeros minutos, pero en ataque las noticias no eran tan buenas. Apenas un par de contras sin peligro protagonizaron los leoneses, escaso bagaje. Todo siguió igual hasta que emergió la pequeña figura de Davichín para romper el partido con dos goles en menos de tres minutos. El primero, con un zurdazo desde el exterior del área y, el segundo, una auténtica obra de arte: Luchy había salido de su área para despejar un balón, éste le cayó al rubio jugador local y, sin pensárselo, se inventó una vaselina desde la línea divisoria de ambos terrenos de juego que se coló en la portería foránea tras superar al descolocado Luchy. A partir de ahí, todo fue más fácil.