Diario de León

Deportiva y Valladolid B hicieronhonor al fútbol en una gran noche

Los jugadores locales se vaciaron buscando un triunfo que pudo caer del otro lado al final

Publicado por
Ramón Díez - ponferrada
Ponferrada

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Buen partido el que ofrecieron ayer por la noche en El Toralín la Deportiva y el filial vallisoletano. Fue un encuentro pleno de alternativas y salpicado de constantes ocasiones de peligro, aunque se hizo más insistente la presión de los locales cuyo esfuerzo sin límites no encontró recompensa. Es más, por esas cosas que tiene el fútbol, la cosa podía haber tenido un final infeliz para los locales en un par de contras bien llevadas por los jugadores que ayer vestían de rojo pero se toparon con un Rubio sensacional que evitó la catástrofe. Tanto Pichi Lucas como Onésimo Sánchez pueden estar bien orgullosos de sus pupilos porque anoche en el Toralín dignificaron este fantástico juego que es el fútbol cuando se encara con la intensidad con que ambos equipos se fajaron ayer. Como era previsible, los locales salieron buscando el portal de Jacobo sin encontrarlo con claridad. Todo quedó resumido en buenos centros por ambos flancos sin encontrar rematador. La ausencia de Pavone privó de una referencia en ataque para ese tipo de jugadas. La primera oportunidad clara llegó al cuarto de hora, cuando Rubén Vega dejó atrás cerca de la frontal para que Fran ensayara uno de sus potentes remates que no encontró portería ya que el cuero se perdió por encima del larguero. Los locales habían empezado con fuerza pero poco a poco el Valladolid fue sacudiéndose el dominio y se permitió crear peligro ante el marco de Rubio. Un trallazo de Borja no cogió puerta por poco y un testarazo de Cuerda se marchó desviado. El árbitro tomó un protagonismo que sobraba en esa fase cuando amonestó rigurosamente a Úriz y no hizo lo mismo en una acción mucho más punible de Teo sobre Fran porque el pucelano cortó deliberadamente la progresión del jugador local. El público se encrespó y mucho con el cántabro que luego fue perdiendo (felizmente) la innecesaria atención sobre su persona. No obstante, su arbitraje resultó irregular en un partido que merecía un juez más ecuánime porque los jugadores tampoco lo estaban complicando. Y no lo hacían porque todos se mostraban más pendientes de jugar al fútbol sin margen para la galería. No hubo mucho más que comentar en el aspecto ofensivo en este primer tiempo que el público aprovechó para degustar las viandas que se regalaban en los bares del estadio. La noche invitaba a cobrar fuerzas, igual que lo hacían los jugadores en vestuarios. Y bien que debieron de reponerse porque los locales salieron en tromba y además llegando con verdadero peligro. Toñín y Fran hacían daño por la derecha mientras que Asier contaba con el apoyo de Rubén Vega en la obra banda para colgar balones con mucho peligro. Lástima que sin Pavone en cancha el equipo adoleció de remate y se perdió un buen caudal ofensivo por esa parte. Pero con todo y con eso, la más clara ocasión local llegó en un centro medido de Asier que dejó totalmente solo a Rubén Vega en el segundo palo para empujar a la red. Para sorpresa de todos y desesperación del propio jugador, éste no acertó a contactar con el cuero y ahí se le fue a la Deportiva medio partido. También Pavone, que había entrado por Gorka, cabeceó un buen centro de Toñín que salvó Jacobo, igual que hizo el meta con un trallazo de Ribera. El valenciano quizá se precipitó al lanzar porque su gran control había desbordado a su par y podía haber penetrado al interior del área. Asier Salcedo también hizo gala de su disparo con la mala suerte de que un defensa desvió un cuero que llevaba veneno. Fran también le dio a Jacobo la posibilidad de lucirse pero falló otra ocasión inexplicable cuando un centro desde la izquierda fue tocado por Pavone hacia atrás y el balón caía del cielo, listo para el misil del zamora. Extrañamente, un Fran que todavía no carbura en su justa medida, golpeó al gélido aire ponferradino. Al final, dos contras pudieron haber dado el triunfo al Valladolid, pero Rubio salvó en ambos casos. No habría sido justo por lo visto sobre el campo.

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