PELOTA
Ricardo y Amilivia dejan de ser invictos ante el D'Elhuyar
El Club Leonés regresa de vacío en su desplazamiento a La Rioja
Amilivia, a pesar de sus errores, fue de largo el mejor de los leoneses
Permítaseme la licencia a este comentarista deportivo de que comience este artículo introduciendo un chascarrillo y parodiando la famosa canción de María Dolores Pradera, que en una de sus estrofas dice: se le acabó la fuerza de la mano izquierda . Pues bien, el pasado fin de semana los pelotaris del Club Leonés, en sus partidos contra el Club D'Elhuyar de Logroño, dieron a entender que habían perdido la fuerza de su mano izquierda y también de la derecha. El club riojano pasó por encima del club leonés como un ciclón, infringiéndole una derrota en los dos partidos -paleta y pala corta- que de no haberlo presenciado dudaríamos de su credibilidad por lo abultado de la misma. Quede bien sentado que no criticamos que los partidos se hayan perdido, ni mucho menos. Damos por supuesto que no siempre se puede ganar y, en los enfrentamientos deportivos, caben esas dos posibilidades, mejor dicho tres, si incluimos el empate, aunque, si de pelota hablamos, esta última no se contempla ya que los encuentros finalizan con el triunfo del equipo que primero alcance los 35 tantos, si es la modalidad de paleta, ó 40 si nos referimos a pala corta. El club riojano encabeza la clasificación de este grupo A, con doce partidos ganados de un cómputo de catorce jugados, hasta el momento. Una de esas derrotas, concretamente la de paleta, fue ganada por Ricardo y Amilivia en la visita que los riojanos realizaron a la cancha de los leoneses el pasado 15 de enero. Luego, no era descabellado pensar que los partidos disputados el pasado fin de semana en el frontón Adarraga de Logroño tuvieran cierta dosis de competitividad e incertidumbre en el resultado final. De esto último no vimos nada a lo largo de los dos encuentros y sí, por el contrario, unos marcadores finales incomprensibles, con ventajas a favor de los riojanos que mostraban a unos pelotaris leoneses con un día de esos llamados tontos, que no se sabe muy bien qué significa y que los propios interesados tampoco saben explicar cuando finalizan los encuentros. El pelotari, una vez concluido el partido, abandona la cancha y, a preguntas de alguien interesado por saber qué fue lo que pasó, la respuesta casi siempre es la misma «no me digas nada, haz el favor, ahora no me digas nada». Seguramente, este comportamiento y respuesta se trasladan a otras disciplinas deportivas y se convierte en una especie de coraza donde el deportista se refugia, buscando él mismo la explicación a tan maño desaguisado. La nieve caída este fin de semana también quiso ser protagonista en los encuentros que tenían que disputarse. Así, por ejemplo, el Club de Pelota Leonés pudo jugar sus partidos gracias al horario (16.30 horas del pasado sábado) que de mutuo acuerdo habían pactado ambos clubes en previsión de nevadas más contundentes a partir de la madrugada del domingo. Sin embargo, el Club Jaime Oñate del pueblo vallisoletano de Pedrajas de San Esteban no pudo disputar sus encuentros en Cáceres contra el Cabezarrubia, debido a las intensas nevadas en esa zona de Castilla. Sí pudo jugar el Casablanca de Zaragoza en Palencia contra el Club Frontenis, al que derrotó en los dos encuentros. Para el próximo domingo, el Club de Pelota Leonés viaja de nuevo. La cancha de Pedrajas de San Esteban y el Club Jaime Oñate esperan a los leoneses para disputar los partidos de paleta y pala corta.