León se exhibe en defensa para frenar la racha del Tenerife Una pegajosa labor atrás aderezada con catorce puntos
Los de Aranzana suman su octavo triunfo consecutivo en un partido de gran dureza
Baloncesto León sumó ayer su octavo triunfo consecutivo y lo hizo en un partido que respondió a lo esperado. Fue duro, intenso, con mucho trabajo táctico, con unos árbitros que dejaron que se viese el lado físico del baloncesto y con dos equipos entregados sobre la cancha. Era un ensayo para los play off y no faltaron ni los duelos de tú a tú entre hombres importantes, ni los errores e imprecisiones, ni un final apretado tan típico de esas citas. Y tampoco faltó una afición dispuesta a empujar al equipo -liderada por la Peña El Tambor- en los momentos difíciles. Y en los banquillos dos hombres como Aranzana y Jareño que cortan rápido con tiempos muertos cualquier racha positiva del rival. Con todos esos ingredientes el público pudo ver ayer un partido muy intenso de baloncesto, en el que la defensa local decantó el marcador final. León realizó toda una exhibición de cuál es la mejor defensa de la liga y dejó a una plantilla cargada de talento y millones en sólo 59 puntos. El encuentro arrancó con un triple de Iván Rodríguez que supuso la primera y última vez que el Tenerife estuvo por delante. Los dos equipos habían salido muy intensos y aunque León tenía problemas para anotar por dentro por la contundencia de los pívots tinerfeños fue bulfoni el que sumó dos triples y una rápida carrera para otorgar la iniciativa al equipo local. Jareño había sacado a la cancha una zona esperada por León y en el ecuador del primer cuarto el equipo local alcanzó una máxima ventaja de 7 (14-7) que sería durante muchos minutos el tope. Al equipo de Aranzana sólo le faltaba un poco de acierto en el tiro exterior para dispararse en el marcador, mientras el Tenerife sufría ante la buena defensa local. La intensidad hizo mover ficha a ambos técnicos y a los trece minutos de juego ya habían pasado por la pista un total de 18 hombres. El partido se movía a tirones con continuos intercambios de parciales de cinco puntos que tampoco decidían nada y de los mejor de estos minutos fue el regreso a la cancha de un Dani García, aún mermado, pero que anotó un triple y trabajó bien en defensa. El 34-29 del descanso dejaba las cosas abiertas y León como viene siendo la pauta habitual últimamente ofreció sus mejores minutos en el tercer cuarto, aunque la contundencia de los interiores del Tenerife creció hasta límite extremos. Todo esto coincidió con una serie de decisiones arbitrales que no gustaron nada ni al banquillo local ni a la grada y que impidieron el despegue a León cuando llegó a ponerse nueve arriba (40-31) y cuatro minutos después diez arriba (47-37), tras un triple de Barry que cerró el cuarto. El estadounidense también fue el protagonista en el inicio del cuarto final con otra canasta y otro triple que dejaba las cosas encarriladas (52-41). Pero los árbitros se empeñaron en complicarse la vida y Aranzana pagó su desaguisado con una técnica que dio paso a los mejores minutos del Tenerife. El equipo de Jareño se la jugó a una única carta, balones a Bangura, y casi le salió bien. Sólo la solidez defensiva de León y su rigor atrás le permitieron confirmar una victoria que le resistió hasta el final.