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Un error arbitral hace estéril un buen partido del Leonés
El Polideportivo cercó totalmente al rival pero falló sus ocasiones
Se esperaba este encuentro con mucho interés por parte leonesa, puesto que el juego de los leoneses ha ido creciendo enteros jornada a jornada, a pesar de los resultados que no son los deseados. En esta ocasión, ante un rival fuerte en teoría los leoneses esperaban conseguir los puntos necesarios para una cierta tranquilidad de cara al final de liga. Los inicios del partido dieron una idea de lo que iba a ser la tónica dominante. Un equipo leonés que, al igual que en la semana anterior, dominaba absolutamente el terreno de juego, con una presión intensa que impedía todas las acciones de los vigueses, que apenas podían salir de su medio campo. Las jugadas de los leoneses llegaban con peligro al área gallega y fruto de ello, el guardameta vigués fue haciéndose uno de los jugadores destacados en el bando gallego. Zapico, Fernando, Villa, Anselmo,¿ varios eran los jugadores leoneses que llegaban con claridad a puerta en jugadas que si no bien desarrolladas en la media leonesa, que más que construir cortaba absolutamente todo el juego del rival encerrándolo en su terreno, si llevaban peligro al área viguesa. Pudimos ver en esta mitad una gran cantidad de tiros a puerta que por verdadera mala suerte no acabaron en gol, que hubiese hecho justicia a los leoneses. Durante toda esta mitad la defensa y portero del Polideportivo no tuvieron absolutamente ningún trabajo. Jugada clave Y en medio de todo este dominio llega la jugada que puede ser considerada crítica en el encuentro. El jugador leonés Linos, se sitúa en el área viguesa y desde la punta del área lanza un potente tiro que se convierte en gol. Y la sorpresa, un árbitro no pita nada por que dice que no ve bien la jugada y el otro se inhibe por que estaba lejos, con lo que el gol no es considerado válido con las consiguientes protestas de los jugadores leoneses que no comprendían como no se les daba por bueno un gol claramente legal. Los vigueses no se creían su suerte ante el vendaval de juego leonés que no se reflejaba en el marcador. Así se llegó al final de la primera mitad y dio comienzo la segunda, con igual tónica y con un equipo leonés volcado al ataque pero con una despreocupación excesiva en defensa. Esta despreocupación fue la culpable de que, en la única ocasión que el Atlántico llega al área leonesa, el mejor jugador del equipo gallego, Tapias, en una jugada muy habilidosa personal, consigue el solitario gol que daba ventaja al Atlántico. El equipo leonés se quedo hundido y sin poder creer lo que le ocurría, ante un equipo replegado en su terreno y que en una sola jugada les había marcado. Por parte leonesa se acentuó la presión, con un juego ya excesivamente ofensivo, con ansia de marcar y levantar el marcador, pero el Atlántico se replegó, se alió con una suerte inmensa ante la delantera leonesa y los árbitros no quisieron complicarse siguiendo el juego de cerca y esperando que acabase el partido. Todo fue en vano. Los leoneses pese al tremendo esfuerzo realizado no pudieron dar la vuelta al marcador, que con un solitario gol en contra, daba los puntos al equipo gallego que, sin creerse la suerte que el domingo tuvo, se encontró con un injusto triunfo y los dos puntos en juego. Una pena, ya que los leoneses, en justicia, debían de haber conseguido claramente un triunfo que se les negó. En cuanto a la clasificación, sigue igual que la semana pasada, puesto que los tres equipos implicados en la lucha por la permanencia perdieron sus encuentros y, por lo tanto se mantienen las mismas posiciones, con lo que el próximo partido que han de disputar los leoneses, ante un reforzadísimo Adaxe de la Coruña, rival directo por la permanencia, se convierte en el encuentro clave de esta temporada.