| Perfil | Kenenisa Bekele |
El rey del campo a través
El corredor etíope se despide de la especialidad con sólo 23 años y cinco títulos mundiales a sus espaldas para buscar nuevos retos
Bekele, con una de las medallas conseguidas ayer
Kenenisa Bekele, el emperador del cross universal con su quinto doblete logrado en Fukuoka, anunció que no volverá a los Mundiales de la especialidad poco después de regalar a la historia otra exhibición en el parque Umino Nakamichi (Camino del mar), donde dejó escrita una leyenda en un país que valora los viejos mitos tanto como a las personas inusuales. Con solo 23 años el gran Bekele ya quiere dejar paso «a otras generaciones» del campo a través y buscar nuevas motivaciones en Juegos Olímpicos, campeonatos del mundo y en mejorar su propios récords de 5.000 y 10.000 principalmente. A tan temprana edad ya se ha convertido en leyenda. Bekele, campeón olímpico y mundial de 10.000 metros, es un filón de horizontes inimaginables. Basta recordar que su ídolo, «maestro y ejemplo del pueblo etíope» Haile Gebreselassie, ya es un segundón en su país ante la figura de su sucesor. En el incesante baile de dioses, monstruos y seres especiales que jalonan la mitología japonesa cabe la figura de Bekele, originario del país donde dio sus primeros pasos la especie humana. La tierra del Sol Naciente recibió con honores la hazaña del etíope, la enésima y le señaló el camino del éxito para el futuro. El circuito del Mundial es un parque que entra largo y afilado entre el Mar de Genkai y la Bahía de Hakata, cerca de la península de Corea y geográficamente enfrente de China, a tiro de Pekín, escenario de los Juegos'2008. Los dioses japoneses marcaron la pista por encima del agua del mar para tratar de que Bekele encuentre el oro en la capital china y nunca pierda la motivación. Una leyenda La leyenda del agraciado tuvo su cuna en Dublín, año 2002, con el doble título en cross corto y largo, en ambos casos con un dominio insultante y una aparente ausencia de tensión y fatiga que recordó más un juego que una competición. Kenenisa, sucesor de Gebre, se presentaba en la elite mundial. Nacido el 20 de junio de 1982 en Bekoji, provincia de Arsi, obtuvo antes el título mundial júnior de 2001 en Ostende (Bélgica) y el segundo puesto en la prueba sénior corta. El mundo veía en Bekele a un atleta pequeño y robusto que corre con un estilo ortodoxo: económico, estético y apropiado también para la pista. En el Mundial de París 2003 se dio el primer baño de oro sobre tartán. El segundo, en 2005 en Helsinki. La serie de éxitos en campo a través la completa en Lausana (2003), Bruselas (2004), Saint Galmier (Francia) en 2005 y en Fukuoka (2006). En Atenas conoce los laureles olímpicos en 10.000 y cede en 5.000 metros ante el marroquí El Guerruj.