El que perdona lo acaba pagando Pichi confía ciegamente en el equipo
La Deportiva desperdició tres oportunidades clarísimas y su rival atinó en la única que tuvo
La Sociedad Deportiva Ponferradina truncó su excelente racha de quince jornadas sin perder, las que habían discurrido desde que empezó el año en curso, después de caer en la Ciudad Deportiva del Glorioso ante el Alavés B. Fue un partido escasamente vistoso del que los bercianos pudieron haber sacado ventaja durante la primera mitad, en la que malograron tres clarísimas ocasiones de gol. Sin embargo no atinaron con la red de Adrián y, por contra, un rival que apenas había llegado en todo el primer tiempo a las cercanías del área de Rubio, se encontró con un gol en las postrimerías del primer acto que resultó insalvable para los de Pichi Lucas. De entrada, el técnico berciano volvió a llevar al central Alberto a la titularidad y dejó fuera al francés Kevin Debris, mientras que Chupri acabó jugando y sin resentirse pese a los problemas físicos que arrastraba. El resto del equipo era el esperado a priori. Y también lo que estaba aconteciendo sobre el campo estaba dentro de la lógica. El Alavés, un equipo acostumbrado a vivir con la soga del descenso al cuello esta temporada, sólo podía contemplar cómo los bercianos dominaban la situación llegando con serias opciones de gol a la portería local. Primero fue Asier el que botó una falta arriba cuando se cumplía el cuarto de hora. Cabe decir que Fran y Ribera, dos especialistas a balón parado, eran baja por sanción. De ahí que Asier y Bornes fueran los encargados de botar las faltas, sumándose luego Brasi en esa faceta. Pero la oportunidad más clara del encuentro la propició Rubén Vega arrancando por la derecha para ceder sobre Pavone en la boca de gol. Pero está claro que este chico fornido va reñido con el gol. Lo tenía todo a placer para empujar a la red y sin embargo, concetó con el cuero en el área pequeña y el balón fue a estrellarse contra la base del poste, con la mala fortuna además que el rechace no pudo ser aprovechado por Asier Salcedo que venía en su apoyo. Más tarde sería Ramón Pereira, triste protagonista del encuentro de ayer, el que se quedó solo frente al meta Adrián, pero el remate del emeritense lo sacó milagrosamente con los pies el arquero alavesista. El colmo de la desesperación llegaría más tarde cuando un buen centro desde la derecha lo cabeceó Asier Salcedo con el portero ya superado, pero dándole demasiada fuerza al balón que terminó saliendo justo por encima del larguero para quedar colgado en la parte superior de la red. Un despiste lo cambió todo Aquel manido dicho futbolístico de que cuando un equipo perdona, lo termina pagando al final, se hizo patente ayer en El Glorioso. Los de Mario Luna sólo llegaron ante Rubio con peligro en el descuento del primer tiempo pero eso les bastó para ganar el partido. Fernando puso el centro desde la derecha y el pequeño Gabri les gana la partida a Bornes y Alberto para fusilar a Rubio. Tantas ocasiones falladas por los bercianos y a su rival con una le fue suficiente. En el segundo tiempo los de Pichi lo intentaron pero la temprana autoexpulsión de Pereira por menospreciar al colegiado, puso las cosas cuesta arriba. No hubo fútbol ni tampoco oportunidades y ganó el que más acertado estuvo.