Diario de León

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El Ademar entona el mea culpa y asume que hace falta más firmeza La Mancha ya es la nueva meca

Arias se reúne hoy con la plantilla para transmitirles su alarma por la imagen de equipo roto Los triunfos del Ciudad Real relegan al fútbol en cuanto a protagonismo

Hombrados levanta la Copa de Europa ganada el domingo

Hombrados levanta la Copa de Europa ganada el domingo

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Georgino Fernández Leontxo García - león ciudad real
León

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La derrota del pasado fin en la derrota que sufrió el Ademar a manos de un ambicioso CAI Aragón todavía escuece. El central cántabro, Oscar Perales, uno de los mejores de aquel partido, reconoce que el equipo «no estuvo a su nivel y que puede hacerlo bastante mejor de lo que demostró». Perales es consciente de que ese traspiés inesperado ha puesto al Ademar en una «situación delicada» de cara a mantener la cuarta posición en la liga y entiende el enfado al final del choque que exteriorizó sin paños calientes el presidente, Juan Arias. «Hay que hacer lo preciso para arreglar esto y supongo que esa es también la intención del presidente. Entiendo sus palabras como un toque de atención a todos para hacerlo mejor hasta el final de temporada», manifestó. «Ante el CAI -añadió- no sé lo que nos pasó pero no estuvimos nada bien». Por su parte, el presidente del Ademar, Juan Arias, sigue sin digerir la mala imagen que ofreció el equipo ante el CAI Aragón. Al término de aquel encuentro anunció que se reuniría con la plantilla para transmitirles su preocupación por la imagen de «equipo roto» que ofreció el Ademar -algo que provocó al final silbidos de algunos aficionados- y hoy martes llevará a cabo esa terapia de grupo. «Hacía mucho tiempo que no me reunía con la plantilla para hablar sobre la marcha del equipo pero creo que ha llegado el momento de hacerlo», sentenció Arias. Respecto al mensaje que quiere inculcar a la plantilla, el presidente ademarista no se quiso pronunciar. «Pienso que el equipo no está funcionando correctamente y así se lo haré saber pero por respeto a los jugadores deben ser ellos los primeros en saber lo que les tengo que decir», sentenció. En todo caso no hace falta ser adivino para intuir que Arias pedirá al actual plantel una mayor implicación, espíritu de grupo, agresividad y sacrificio a la hora de saltar a la cancha en cada partido de aquí al final de la temporada para evitar que se repitan situaciones sonrojantes como la del sábado ante el CAI. Una caña o un vino, unas tapas y una conversación sobre balonmano. Es una escena muy frecuente en los bares de Ciudad Real, cuyo equipo de galácticos ganó su primera Copa de Europa el domingo, al Portland en el Quijote Arena, donde se pagaron hasta 550 euros en la reventa. A partir de la inversión de un mecenas, Domingo Díaz de Mera, la capital manchega se ha convertido en la nueva meca de un deporte con fuertes raíces escandinavas y eslavas. «Lo que atrae a la gente es que su equipo gane, pero los ciudadanos empiezan ya a entender de balonmano. Hemos creado una ilusión colectiva, y eso es lo esencial», explica Díaz de Mera, quien dejó la presidencia de la Liga Asobal en 1999 para fomentar el balonmano desde otro prisma: «Lo enfoqué como un negocio. Invertí cantidades importantes durante cuatro o cinco años y creé una estructura profesional en un club que a duras penas se mantenía hasta entonces en la División de Honor. Entonces logramos construir el Quijote Arena, un pabellón innovador y lleno de color, donde el domingo metimos a casi 6.000 personas», añade. Sus primeros fichajes básicos fueron el laureado entrenador Juan de Dios Román y el veterano gerente José Antonio Revilla. El presidente del Ciudad Real no quiere precisar cuánto dinero ha invertido en el club, cuya principal fuente de financiación actual es la publicidad de las empresas de Díaz de Mera, que se suma a los ingresos por taquillas y 3.200 socios, de 1,2 millones de euros, para completar un presupuesto que supera los 3 millones. Pero Revilla matiza: «Estamos en una clara tendencia a la autofinanciación, a no necesitar del mecenazgo para sobrevivir. Entre otras razones, porque dedicamos mucho dinero a tratar bien a nuestros patrocinadores. Les organizamos viajes con el equipo, encuentros entre ellos, presentaciones, etc. Es una práctica que copié del Kiel alemán, con un excelente resultado». Esos criterios innovadores distinguen al Ciudad Real de la mayoría de los demás clubes españoles, que viven principalmente del dinero público, en los que Revilla ve «poca creatividad, y mucha más ilusión que eficacia, con presidentes que, además de las funciones propias de su cargo, ponen las vallas y hablan por los altavoces». Díaz de Mera apostilla: «Reconozco que la mercadotecnia es la gran asignatura pendiente del balonmano español, a pesar de que la Liga Asobal es la mejor del mundo en calidad del juego, la selección es campeona del mundo y subcampeona de Europa, y los clubes han ganado 11 Copas de Europa en las últimas 16 temporadas. Pero también es cierto que los medios de comunicación no valoran como debieran nuestro enorme mérito en un deporte con raíces en la URSS, Yugoslavia, Escandinavia y Alemania. Muchas veces se da más importancia al fútbol de Segunda B que a una final europea de balonmano».

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