DESDE LA GRADA
Fuerza, valor y coraje
EL COMIENZO de estos play off es el deseado, porque en una liga tan difícil como ésta quedar primero no es nada fácil. Pero creo que en la LEB hay algo que no funciona bien del todo. Aquí el premio se obtiene si quedas último, pues desciendes automáticamente, pero si por el contrario quedas el primero todo el esfuerzo realizado sólo se compensa con igual premio al que recibe el segundo. Por ello, sería justo que ascendiera de forma directa el equipo que acaba campeón la liga regular. Y que el tercero y el cuarto jugasen un play off para decidir quien pelea contra el segundo por la otra plaza que otorga el ascenso a la ACB. Con este sistema no pasaría que el octavo clasificado, que ha realizado una liga irregular, pueda realizar el fichaje de dos buenos jugadores al final para en el play off eliminar al que quedó primero y llevarse el premio. Personalmente el sistema actual no me parece la mejor forma de valorar al que durante la temporada fue el mejor. Bueno, hoy es el día para nuestro equipo y necesitará el calor de nuestro publico, pieza importantísima en los en los partidos de casa, pues debemos recordar que cuando ascendimos esa afición consiguió que a pesar de jugar los play off en el destierro de Lugo, el campo estaba lleno y la grada no dejó rugir, llena de auténticos leones. Siempre me vendrá a la memoria la cantidad de autocares y de gente en sus coches que fue al partido. Ese fue el camino para decir que León quería estar en la ACB. Y hoy le pido al público que llene el Palacio de Deportes, que se ponga las pinturas de guerra y que ruja el pabellón como cuando jugábamos aquellos partidos tanto de liga como de competición europea y aquella familia que formábamos el cuadro técnico decíamos sólo con verlo: «Habéis visto como ruge el Palacio, hoy se gana». Aquello era algo que notaba el equipo y ese es el espíritu que se necesita para que los jugadores pierdan ese cosquilleo y reciban ese calor, ese intangible pero decisivo empujón para hacer que el factor cancha sea importante. Así pues hoy leoneses, nos toca que el pabellón ruja como en las ocasiones que hicimos que equipos como el Virtus de Roma, Phillipss de Milán, Alba de Berlín, Madrid, Barcelona, Peristeri, Maccabi, etc, mordieran el parqué del Palacete de León. Nuestro gladiadores tienen que darlo todo en cada partido pues ahora ya no hay margen de error. Llega lo que estaban esperando desde que empezaron en ese mes de agosto, y deben tener la seguridad que les permitió ser los vencedores de la liga regular, por lo que la autoestima tiene que ser buena. Pero si que deben de tener respeto al rival y la humildad suficiente como para saber que la soberbia o la apatía se paga cara. Y que un equipo que consigue ser buen defensor es porque se ha hecho un buen trabajo de equipo y que debajo de la camiseta hay corazón. La unión y la confianza debe darles la seguridad que debe tener un equipo campeón. Pero también necesitan controlar ese ambiente de euforia que existe pues los partidos no se ganan desde las palabras, sino desde la cabeza fría y el corazón caliente sabiendo interpretar el encuentro y así vencer los momentos delicados que se puedan encontrar en el partido. Por tanto, Fuerza, valor y coraje. Debemos tener en cuenta que el rival llega con esa tranquilidad que le otorga el ascenso logrado el año pasado desde la LEB-2. Vienen ocultos tras la cortina de no ser los favoritos y sin nada que perder y sí mucho que ganar. Vienen pensando que si pierden han caído ante el líder, pero si ganan les valdrá como referencia y como vitaminas para su autoestima deportiva haciéndoles más peligrosos. Así pues ojo con el Palma, pues no son tan corderos como los leoneses podemos pensar. Por tanto, respeto pero no miedo, pues en casa no existe la palabra miedo, y sí debe salir la lucha y la entrega para vencer al rival para hacerse aún más temido. Del cuadro técnico de León que les voy a decir que no sepan ya. El club puede presumir de ser de los pocos equipos que en la historia de la LEB todos los años ha jugado play off. Seis temporadas metido arriba con diferentes entrenadores y con no pocas dificultades. Creo que es justo destacar el gran trabajo realizado desde la gerencia, pues otros equipos con más presupuesto que el de León no se meten ni en los play offs. Creo que este año lo que necesitamos, es lo que en otras ocasiones no hemos tenido. Me refiero a la suerte, algo que te puede quitar o dar, y que no es controlable. Y en el apartado de la dirección del equipo Gus llevará algo escondido en la chistera para sacarlo en los momentos delicados. Seguro que se ha preocupado de que el factor no sólo físico sino mental sea el idóneo para afrontar las batallas que nos esperan en nuestro palacete y que de una vez se nos acabe la mala racha de las islas. En el tema del arbitraje, siempre digo lo mismo. Creo que estos partidos son para los protagonistas de este espectáculo, que no son otros que los jugadores. Los árbitros deben salir también a disfrutar y divertirse, quitarse esa presión y pasar desapercibidos repartiendo justicia. Y los jugadores deben centrase en su papel y dejar a los árbitros hacer su tarea. Así los espectadores podremos disfrutar del deporte del baloncesto. Ya para finalizar les diré que si aderezamos todo esto con ese carácter cazurro y lo unimos al grito de «Jerónimo» tendremos un gran cocido leones para poder volver a degustar ese sabor que nunca debimos perder como es la ACB. Amigos, todos al Palacete de León y primero colgamos la A, luego la C y ya en la final la B: ACB.