Reflexiones ante la gran cita Alemania repasa los últimos detalles antes del estreno
El presidente de la Fifa, Joseph Blatter, cree que Brasil no tendrá un camino fácil para llegar a la final del Mundial y asegura que una de sus preocupaciones es la actuación de los árbitros
El presidente de la Fifa, Joseph Blatter, cree que Brasil no tendrá un camino fácil para llegar a la final del Campeonato Mundial de fútbol, que se disputará desde el próximo mes de junio en Alemania. «El recorrido de la selección de Brasil para ser campeón será muy duro, si es que Brasil llega a la final», dijo Blatter este fin de semana. Agregó que «todos van querer derrotar a Brasil. Este será el equipo al que todos querrán ganar». Brasil, por cierto, llega mañana a Suiza para ultimar su preparación ante el Mundial. El presidente de la Fifa estimó además que la calidad del fútbol en el Mundial de este año será «excelente». «En 2002, tuvimos una mala experiencia, con jugadores exhaustos después de una temporada desgastante en sus clubes. Por esto, establecimos una fecha para el fin de todos los campeonatos nacionales», puntualizó. También dijo estar «convencido» de que, con el descanso de un mes y entrenamientos, los atletas «van tener muchas ganas de competir y de ganar». Consideró que si los entrenadores quieren sólo «no perder», hay el riesgo de que los partidos «no sean tan interesantes». Los árbitros, una preocupación Blatter dejó claro que una de las preocupaciones de la Federación Internacional de Fútbol se refiere al arbitraje, ya que la entidad no quiere que se repitan las numerosas polémicas generadas por los jueces durante el Mundial de 2002, disputado en Corea del Sur. Los árbitros que entren en esas polémicas, serán mandados de vuelta a sus países. «Así se lo diré a los árbitros a finales de mes cuando tenga una última reunión con ellos», dijo Blatter. Asimismo abordó otro aspecto, en referencia a que todos los jugadores participantes en el Mundial se verán obligados a firmar una especie de «juramento» de que no cometerán actos racistas, además de ser controlados ante la posibilidad de tomar sustancias no permitidas (doping) durante el Mundial. Otra de las principales obligaciones que tendrán los participantes del Mundial de Alemania es que ni ellos ni sus familias podrán realizar apuestas sobre los resultados de los partidos. «Todos los participantes del Mundial, incluyendo a los funcionarios de la Fifa, jugadores, técnicos, delegados, jueces, asistentes y miembros del Comité de Arbitraje tendrán que firmar ese documento», añadió. Asimismo, Blatter se refirió al comportamiento del público asistente a los partidos que se disputarán en las diferentes ciudades alemanas durante un mes, pues si los jugadores y los equipos podrán ser penalizados ante comportamientos por racismo, será más difícil hacer lo mismo con los seguidores. «El público en los Mundiales que se van a calebrar próximamente en Alemania será de tantos lugares diferentes que sería difícil identificar a quien pudiera cometer o ser autor de uno de sus actos», indicó el responsable. A pesar de esas preocupaciones, Blatter cree que el Mundial de Fútbol de 2006 será «un fenómeno social», pues «nunca un evento recibió tanta atención como éste».