El equipo tendrá ahora como principal reto el de retener a Aranzana
Las posibles ofertas de ACB podrían hacer difícil que el técnico continuase tras un final tan inesperado
El futuro de Baloncesto León será sometido a análisis en las próximas jornadas. Como es habitual ahora llegará la tradicional cena de final de campaña y la despedida de jugadores, mientras en los despachos se empezará a pensar en el futuro proyecto deportivo. Presumiblemente llegará un consejo de administración en el que se revisará todo lo ocurrido y se pensará en el futuro. La continuidad de Gustavo Aranzana será el capítulo prioritario en el equipo, aunque las presumibles ofertas de ACB y la profunda desazón por la situación vivida en las últimas jornadas podría complicar la renovación del técnico vallisoletano. En todo caso Aranzana contará con el previsible visto bueno de los órganos de dirección del club y también con el aval del máximo accionista del equipo, el Ayuntamiento, a través del concejal de Deportes, José María Rodríguez de Francisco, que siempre ha sido un gran defensor de un técnico que esta temporada ha conseguido que su equipo realice un papel más que brillante, sólo eclipsado por este final tan inesperado como especialmente doloroso. Garantías a coste bajo Aranzana ofrece unas garantías que son difíciles de conseguir con otro técnico y sobre su grado de implicación nadie osaría plantear la menor duda. Además el coste está temporada del entrenador ha sido sensiblemente inferior al que inicialmente tendría que haber cobrado por su caché, una situación que ayuda a un club con unos posibles económicos limitados. Otro aspecto importante será la continuidad de Marcial Manzano, que con el respaldo familiar, tras recuperarse del varapalo es más que factible que quiera aceptar el reto de nuevo si se le ratifican las condiciones actuales de consenso y libertad de actuación. Bernabé, Bulfoni y Rocchia En materia de jugadores el club tiene las manos bastante libres ya que sólo tienen contrato por otro año Bernabé, Bulfoni y Rocchia. Precisamente la anécdota ayer la protagonizó el joven Franco Rocchia, que jugó sus tres primeros segundos en el play off, al salir antes del descanso para cargarse con una falta que al final no llegó a realizar para salvaguardar a otros hombres importantes del equipo.