Regresa el Tour de las ausencias para iniciar el reto de Los Pirineos
En estos dos días, los ciclistas se enfrentarán a ocho puertos con 83,9 kilómetros de subida
La entrada en los Pirineos será en esta ocasión mucho más dulce que en años anteriores. La primera montaña seria de la prueba no llegará después del día de descanso, sino 24 horas después, mañana miércoles, con una etapa que finalizará en Pau y que tendrá dos puertos puntuables para el premio de la montaña. No debe de ser una etapa de grandes diferencias puesto que desde la cima del Marie Blanque a la meta quedarán 42 kilómetros de bajada. No es un inicio preocupante, pero si puede resultar peligroso, a la espera de la gran jornada pirenaica, con final en Plá de Beret. Lo que le falta a una etapa lo tiene otra. La media entre las dos nos daría una jornada de esas que podrían resultar épicas, aunque en el ciclismo actual da la impresión de que no están los corredores para grandes hazañas. En esos dos días se subirán ocho puertos, con 83,9 kilómetros de subida y 69 kilómetros de bajada. Ninguno de esos descensos es cara a meta, salvo el de Pau, que tiene demasiado kilómetros de llano. Entre Dax y Pau, hoy serán 190,5 kilómetros y los puertos de Soudet y Marie Blanque. El primero de ellos tiene 14,7 kilómetros de subida y un porcentaje del 7,3%. El Maria Blanque cuenta con 9,3 kilómetros y un 7,7% de porcentaje. En total, 24 kilómetros de ascensión. No habrá muchos eliminados entre los primeros de la general. Un día después, entre Tarbes y Plá de Beret, 206,5 kilómetros, con cuatro puertos, 59,9 kilómetros de ascensiones y final en Plá, largo, pero sin grandes desniveles. El daño en la etapa lo harán los puertos anteriores. El Tourmalet, con sus 18,3 kilómetros y un porcentaje del 7,7% realizará la primera criba. Luego estará el Aspin, con 13 kilómetros de subida y un 5% de porcentaje, más tarde el Peyresourde, con 9,7 kilómetros y un 6,8%. Landis, tocado El penúltimo puerto será el Portillon, con 13 kilómetros y un porcentaje del 5,5%, antes de los 13 kilómetros finales en Plá de Beret, al 5,5%. ¿En qué se traduce todo esto? La definición más exacta es que los Pirineos se van a convertir en un viaje a lo desconocido. En los últimos 20 años de esta carrera, nunca se ha llegado con tal indefinición a la montaña. Y si a la indefinición le añadimos la clasificación general y el estado de este deporte nos encontramos con una visita a ciegas a puertos que han sido parte de la historia de este deporte y que deben de volver a serlo de nuevo. Floy Landis, Andreas Klöden y Denis Menchov aparecen como los dos corredores de más entidad de cara a una general final. El primero de ellos ha ganado este año la Paris-Niza, la Vuelta a Georgia y la Vuelta a California. Es el discípulo aventajado de Lance Armstrong. Tiene serios problemas en la cadera derecha desde hace cuatro años, con un cuadro degenerativo. Landis tendrá que operarse de ese problema a finales de temporada y según comentó el propio corredor, podría verse obligado a dejar el ciclismo. Si no fuese corredor ya lo habría hecho. Los dolores que padece son en muchas ocasiones insoportables y llegan hasta la rodilla. Padece una necrosis vascular producto de una caída que tuvo entrenando en 2002, en California, y que se saldó con una fractura de cadera. Otro hombre que cuenta es Andreas Klöden, uno de los ciclistas que sobreviven, deportivamente, de la extinta República Democrática Alemana. Klöden es el único corredor que está en este Tour de Francia que ha sido podio en la carrera. Los demás han desaparecido. Nos queda Denis Menchov, el escalador que mejor lo hizo en la contrarreloj. El tiempo de la especulaciones ha finalizado. Sólo va a contar lo que se consiga en la carretera. Hemos citado tres nombres pero hay muchos más. Serhiy Honchar , el líder, tendrá problemas para salir de amarillo de los Pirineos. Vladimir Karpets continuará en el grupo de cabeza. Sin ningún líder en su equipo, Karpets circulará cerca de los primeros. A partir de esos nombres la lista es interminable. Nos queda todo el Discovery Channel, Sastre, Pereiro o Mayo.