Balas de fogueo contra fuego real
Alguien debería poner un poco de criterio en la planificación de la pretemporada blanquiazul. Un equipo que jugará por primera vez en su historia en Segunda División, y aunque no fuera así, tendría que cuidar mínimamente el calendario de «bolos» por más que este tipo de partidos sirvan de bien poco en la mayor parte de las ocasiones. Si no se puede seleccionar al rival, cosa que no parece tampoco imposible, al menos sí podría cuidarse el escenario en el que se van a disputar los partidos. Y esto no debe entenderse como una reflexión cursi de club venido a más por mor de una promoción de ascenso. Pichi trabaja con un material humano que debe llegar en las mejores condiciones posibles al inicio del campeonato. El campo de la Unión Deportiva Alar, es válido para la Liga provincial pero no es el más indicado para disputar un choque de cierto nivel, como pretendía Pichi Lucas y seguro que también Alfonso del Barrio. Seguramente que a éste último le vendría mejor el ensayo porque se encontrará algún escenario similar en Segunda B, en esa misma por lo que hace meses penaba también la Deportiva. Pero en Segunda División no habrá de esos, por fortuna. Es un fútbol irreal y lo que es peor, peligroso para la integridad física de los contendientes. Máxime si un equipo se juega la vida en cada acción en pos de un resultado que sirve para ganar un trofeo un poco más grande que el del rival. El Palencia tiró a dar; la Deportiva dejó pasar el tiempo.