El Milan desecha a Ronaldo y negocia llevarse a Oliveira Capello usa a Raúl Bravo para sustituir a Sergio Ramos
El delantero del Betis viajó hacia la ciudad lombarda para somerse a un examen médico
Cuando todo indicaba que el futuro de Ronaldo estaba en el Milan, que era cuestión de días que el club lombardo y el Real Madrid se pusieran de acuerdo, la situación dio un giro radical. La entidad presidida por Silvio Berllusconi publicó a través de su página web un escueto comunicado anunciando que «las negociaciones por el posible pase del brasileño Ronaldo deben considerarse definitivamente terminadas». Todo apunta a un posible arrepentimiento de la entidad milanista ante las exigencias planteadas por el Real Madrid. Los dirigentes italianos habrían ofrecido una cantidad próxima a 22 millones de euros por hacerse con los derechos del canarinho, mientras que los blancos solicitaban bien que la suma ascendiera unos ocho millones más, bien que el Milan aceptase incluir al también brasileño Kaká en la operación. Finalmente, el gran desembolso por un futbolista que en septiembre cumplirá los 30 años, hicieron desistir a los transalpinos de propiciar la segunda experiencia de Ronaldo en el calcio. Fallado el fichaje del Fenómeno , el Milan se movió rápido para fichar a su deseado delantero. Tenían prácticamente resuelta la adquisición del bético Ricardo Oliveira, por el que abonará unos 12 millones. El internacional por Brasil, dispuesto a dejar el club verdiblanco tras su polémica con el presidente José León y el propietario Manuel Ruiz de Lopera, viajó en la tarde del viernes a la ciudad milanesa para cumplir el pertinente examen medico. De superarlo, los médicos milanistas quieren examinar el estado de su rodilla derecha -en la que sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior-, Oliveira pasaría a formar parte de una plantilla que perdió a Shevchenko, contratado por el Chelsea Por su parte, el Madrid se ha quedado compuesto y sin novia, con Ronaldo y sin Kaká. Aunque Capello ha declarado en varias ocasiones que cuenta con el futbolista para la campaña, no deja de ser cierto que no lo considera imprescindible en sus planes.