España confía en su ambición para doblegar la experiencia argentina
Pepu augura un «partido muy igualado», aunque destaca que su equipo «tiene más talento» Análisis: Más que defensa, un muro

La selección albiceleste derrotó en su partido de cuartos a Turquía con suma facilidad
A un solo paso de asegurarse la primera medalla de la historia en un Mundial, del duelo de semifinales de este viernes a España sólo le preocupa la experiencia de Argentina. La selección albiceleste está formada por jugadores que han explotado en los últimos cuatro años y se han proclamado subcampeones del mundo y campeones olímpicos. Ante esa mayor experiencia, el equipo español tirará de ambición: sus jugadores tienen hambre de gloria, no se conforman con el bronce. El hito de igualar la mejor clasificación mundialista del baloncesto español, el cuarto puesto de Cali'82, no les parece suficiente. Quieren más. España y Argentina parecen igualadas en calidad y carácter competitivo. Pero el baloncesto desarrollado en Japón y el inconformismo demostrado por sus jugadores, sus ansias de consagración, da al equipo que lidera Pau Gasol un plus. La selección española se ha liberado de toda presión externa al ver el billete para semifinales en su mano, y pretende continuar su progresión. «Nuestra generación trata de ir hacia la madurez, mientras que los argentinos intentarán demostrar que continúan ahí», destacó Pepu, que insistió en que «su experiencia es tremenda». El capitán español, Carlos Jiménez, coincidió con su técnico: «Esa experiencia, en Europa y en la NBA, es importante». «Además de ser un bloque, sus internacionales llevan mucho tiempo juntos y juegan de memoria», apunta el nuevo alero del Unicaja. Juan Carlos Navarro reconoce que «la experiencia es un grado» del mismo modo que destaca la superioridad física de los argentinos, aunque el seleccionador español ya se ha encargado de inculcar a sus jugadores «la necesidad de contrarrestar su dureza y su fuerza». «También tenemos que saber jugar duro», advierte Pepu. El técnico madrileño presagia «un partido igualado». No se atreve a asegurar si España se encuentra en este mundial un peldaño por encima de Argentina después de que los sudamericanos arrollasen también a los turcos en cuartos, pero sí recalca que su selección «tiene mucho más talento» que el rival. Lo que no están dispuestos a hacer los españoles es a renunciar a la condición de favoritos que les han otorgado, entre otros, Luis Scola o el técnico argentino. Pepu desconoce si es que lo sienten así de verdad o es una estrategia de los argentinos para quitarse la responsabilidad de encima y trasladársela a España. «No ha lugar a que también se nos dé en esta eliminatoria ese papel, pero lo aceptamos, de momento no nos está fallando ser favoritos en este mundial», explicó el técnico.