Un gol de Quinín sirve para ganar euros y al Marino (Marino 0-Cultural1)
La Cultural ya es segunda en la tabla tras la victoria en Luanco y se embolsa 2.400 euros El sancionado: La quinta tarjeta impedirá jugar en Lemona a Suárez <
La Cultural venció al Marino de Luanco, merced a un solitario gol marcado por el central Quinín, y pasa a ser segunda en la tabla clasificatoria, tras la derrota del Barakaldo frente el Eibar. Más de cara no se le pudo poner el partido a la Cultural. Quinín inauguró el marcador cuando el crono aún no marcaba el minuto nueve de partido. Un saque de esquina botado por Lalo fue repelido por el larguero y después cabeceado a las mallas por el central culturalista Quinín, que sustituyó a última hora a Sambruno, aquejado de un tirón en la espalda. Con el marcador a favor para los culturalistas, el equipo dirigido por Ángel Luis se asentó mejor que el propietario del terreno sobre el campo de Miramar. Tres líneas bien definidas sobre el césped. Negral, Quinín, Goikoetxea y Pablo Suárez fortalecieron la cobertura, mientras que en la medular Aller y Fernando López dieron peso a los culturalistas, para llevar el balón hacia las posiciones más avanzadas, tanto a través de los interiores como en otras ocasiones mediante juego directo a los puntas Diego Cascón y Addison. Pese a que José Luis Quirós, entrenador del conjunto luanquino, ordenó a los suyos adelantar líneas tras el gol, la compostura del bloque culturalista durante los primeros cuarenta y cinco minuto evitó cualquier tipo de acercamiento peligroso hacia los dominios del guardameta culturalista Aulestia. El juego de los culturalistas maniató por completo al rival, demasiado acelerado en cada una de sus acciones, a causa del gol tan tempranero encajado. «El gol de la Cultural nos cegó las ideas y no hizo jugar con prisas», aseveró el técnico Quirós en vestuarios. El cuadro leonés afrontó los segundos cuarenta y cinco minutos como un bloque experto. Se puso el mono de trabajo. Controló en partido en todo momento. Marcó el tempo de partido. Todo bien, hasta que el colegiado indicó la conclusión del partido. Al Marino, le correspondieron los chispazos, a base de juego directo. La oportunidad más clara la dispuso Pablo Díaz, pero Aulestia había prometido el triunfo a Gómez.